Capítulo 215 Olivia lo pensó un momento y decidió que era mejor no hacer las cosas a las prisas.
Le daba mucho miedo pedirle el divorcio en ese momento; si Adrián se negaba de nuevo, al final no podría irse.
Decidió aprovechar esos días para escribirle una carta de divorcio muy sincera y dejársela el día que se marchara. Así le daría todo un mes para pensar bien las cosas y calmarse. Al regresar tramitarían todo; ese mes de espera sería el tiempo perfecto para tener el acta de divorcio oficial en sus manos justo antes de irse a estudiar.
Al atardecer, se dispuso a prepararse una sopa para cenar.
Cuando Adrián regresó, ella estaba calentando agua en la cocina. De pronto, la voz de su esposo resonó a sus espaldas:
—Al entrar sentí que había viajado en el tiempo. De espaldas te ves exactamente igual que en la preparatoria.
Olivia volteó a verlo. Él estaba recargado en el marco de la puerta, mirándola. ¿Tenía una sonrisa en los ojos? No lograba distinguirlo. La luz del atardecer entraba por la ventana y le daba en la cara, envolviéndolo en un resplandor dorado y difuso.
Se dio la vuelta para lavar un poco de cebolla, pero sintió una presión en la cintura. Para su sorpresa, él la había abrazado por la espalda.
—Mira el atardecer por la ventana, está precioso. Se parece a la tarde que fuimos de día de campo, cuando el sol se estaba ocultando, ¿no?—Adrián apoyó el mentón en su hombro—. Esa vez, todos ya estábamos acomodados para la foto y tú eras la única que seguía guardando sus cosas, tan distraída.
Llevabas puesta una playera blanca igual que hoy, con la chamarra del uniforme a un lado, y tenías el cabello recogido en una cola de caballo mientras mirabas hacia el sol...
Olivia no quería ni imaginarse lo conmovida que se habría sentido si, en algún momento de esos últimos cinco años, él le hubiera mostrado esa misma ternura.
Qué lástima que llegaba demasiado tarde.
Pero, por suerte, llegaba demasiado tarde.
—El atardecer de aquel día era tan bello como el de hoy —murmuró él, apretándola un poco más contra su pecho.
—No es igual —respondió ella.
—¿Qué tiene de diferente? —Él giró un poco la cabeza para mirarle la cara desde su hombro, con un tono que pretendía ser de broma—: No me vas a decir que ya estamos viejos, ¿o sí?
Así que no era que él no supiera decir cosas románticas. Esas palabras le habían salido bastante bien, pero, ¿qué bicho le había picado ese día?
—Adrián. —Lo provocó—. ¿Te remuerde la conciencia por algo?
Era obvio por su actitud que había metido la pata y ahora estaba intentando arreglar las cosas con ella de alguna manera.
—Ejem... claro que no... —carraspeó él.
Olivia rio con sarcasmo. ¿Todavía se atrevía a negarlo?
—Adrián, no tienes que fingir —dijo ella—. Si vamos a hablar de remordimientos, tienes motivos de sobra para sentirte culpable. Y aunque tengas todo el tiempo del mundo para venir a estar encima de mí, yo no tengo tiempo para aguantarte.
Al escuchar eso, Adrián volvió a la normalidad en un segundo. La soltó, se enderezó y le reprochó:
—En serio, ¿no puedes ser un poco más romántica? ¿ Siempre tienes que ser tan seria?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...