Capítulo 227 Adrián le envió un mensaje diciéndole que estaba por abordar.
Olivia no respondió. La verdad era que sus planes de viaje no le interesaban en lo más mínimo; lo único que ocupaba su mente era que ella misma estaría volando al día siguiente.
Puso la alarma para las cuatro de la mañana: tenía que recoger a su abuela y llegar al aeropuerto para tomar el primer vuelo del día. Necesitaba dormir.
Pero Adrián no la dejó en paz; Ilegó incluso a hacerle una videollamada.
Como aún no había abordado, Olivia contestó. En la pantalla apareció él, sentado en la sala VIP del aeropuerto.
En cuanto la vio, sonrió. —¿Estabas dormida? ¿Te desperté? —preguntó.
—Sí —respondió ella, sin rodeos.
—No importa, solo quería ver cómo estabas. Sigue durmiendo, no te molesto más. Ya me voy a abordar.
Mientras hablaba, la cara de Paulina apareció en la pantalla. Le estaba haciendo señas con la mano.
—Olivia, perdona, por cuestiones personales ya no me queda tiempo libre, así que le pedí a Adri que me acompañara a la Isla Palomar. No te enojes, ¿sí?
—No se va a enojar. Vamos —respondió Adrián por ella, y cortó la llamada.
Olivia lanzó el celular a un lado y volvió a intentar dormir.
Pero no pudo. Se la pasó entre el sueño y la vigilia, mirando la hora cada rato; entre la emoción y los nervios, no lograba descansar. A las tres y media, cuando ya fue imposible, se levantó de la cama.
Se arregló un poco. Para las cuatro ya estaba lista.
Antes de irse, Adrián le había dicho que se quedara en casa esperándolo.
¿Se daría cuenta, cuando viera el clóset vacío, de que ella se había ido para siempre?
No importaba si lo notaba o no. La carta que le había dejado y el acuerdo de divorcio se lo dirían todo.
Por última vez volvió a contemplar esa casa donde había vivido cinco años.
Por última vez escribió en su libreta: "Cuenta regresiva para dejar a Adrián: 0 días. Adiós. Voy a volar más alto".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)