Capítulo 228 La sala de espera era agradablemente silenciosa.
Olivia contestó la llamada y habló casi en un susurro.
—¿Por qué hablas tan bajito? ¿Qué estás haciendo? — preguntó Adrián desde el otro lado.
—Estoy desayunando afuera y el restaurante está muy tranquilo; no quiero molestar —respondió ella, tapando el micrófono del celular y bajando aún más la voz—. ¿Por qué últimamente me llamas tanto?
Francamente, qué pesado.
Al otro lado, se le notó el disgusto en la voz.
—¿Qué tiene de malo? ¿Ya te harté?
¡Hartarse era quedarse corta!
Olivia puso los ojos en blanco.
—No es eso, solo que eres bastante molesto.
—¡Señora Vargas! —respondió él con una carcajada burlona—. ¿También te molesto cuando te transfiero dinero?
Eso... bueno, eso ya era otra cosa.
—¿Qué necesitas? —preguntó ella, intentando terminar la llamada cuanto antes. No quería darle ninguna pista todavía.
—¿No puedo llamarte sin motivo?
Olivia no supo qué decir.
Cada día ese hombre era más inexplicable.
—Sí, sí, claro que puedes —dijo ella, asintiendo con la cabeza—. Dígame, ¿en qué le puedo servir al gran director ejecutivo?
—¡No te pases! —respondió él, aunque su tono se suavizó un poco—. Estoy en una escala y todavía no es hora de abordar, así que quería saber si ya te habías despertado.
¡Pero qué ocioso!
—¿No tienes nada que decirme?
Olivia acababa de meterse una uva a la boca cuando escuchó eso y respondió con un "ah" apenas audible.
—¡Olivia!
¿Por qué sonaba como si fuera a perder la paciencia?
—¿Qué estás comiendo que es más importante que el bienestar de tu esposo?
Olivia tragó una uva.
—Tú... ¿te están asaltando o qué?
Del celular llegó un largo suspiro de Adrián.
—Olvídalo, sigue comiendo. Con escuchar tu voz me basta. Ya casi abordamos.
Y colgó.
Olivia miró la pantalla del celular y escuchó que la Ilamada se había cortado sin terminar de entender qué había pasado.
—¿Era Adrián? —preguntó Mercedes en voz baja.
—Sí, abuelita —le confirmó Olivia, yendo al grano—.
Abuelita, de ahora en adelante vamos a ser solo tú у yo, ¿está bien?
Mercedes suspiró. Claro que en el fondo seguía esperando que su Oli y Adrián llegaran a algo bueno, pero si ella era tan firme en su decisión, era porque había sufrido demasiado. Mercedes misma había soportado demasiado a lo largo de su vida; lo único que quería era que Oli no tuviera que pasar por lo mismo.
—Está bien. —Mercedes sonrió, asintió con la cabeza y le dio una palmadita en la mano.
Del otro lado, Adrián ya había guardado el celular.
Paulina llevaba un rato mirándolo.
Casi en ese mismo instante, los altavoces del aeropuerto anunciaron el abordaje del vuelo de Olivia.
Tomó a Mercedes de la mano.
—¡Vamos, abuelita! ¡Vamos a pasarla increíble!
Dos horas después, Olivia y Mercedes aterrizaron en la capital.
Olivia no esperaba que la maestra Carmen y Julián fueran a recibirlas al aeropuerto.
Cuando llegó a la sala de llegadas con Mercedes del brazo y vio a Julián saludándolas con la mano desde la entrada, se quedó sin palabras.
Carmen, al verla, se llenó de alegría.
—¡Por fin llegaron! Esta debe ser tu abuelita, ¿no me equivoco? Vamos, vamos, primero vemos el departamento y después cenamos juntas.
El departamento que Carmen había encontrado estaba en un conjunto residencial moderno. El entorno era excelente: había un parque para caminar, un centro comercial cercano y todo lo necesario para el día a día al alcance de la mano. La zona interior del condominio era aún más agradable.
Considerando la discreción que Olivia había pedido, durante la estadía de su abuela no pensaban contratar ayuda doméstica, así que el departamento no era muy grande: dos habitaciones, suficiente también para que Olivia pudiera quedarse cuando volviera. Pero tenía una distribución muy funcional y contaba con todo lo indispensable. Era, sin exagerar, ideal.
Es más, la renta ya la había adelantado la maestra Carmen.
Olivia le agradeció de corazón y le hizo la transferencia.
Ella y Mercedes habían llegado un día antes de lo planeado.
No estaba nada mal. Así tendría todo ese día para comprar lo que faltaba, que su abuela se pusiera cómoda y después partir hacia Europa.
Y eso fue exactamente lo que hicieron esa tarde:
Carmen y Julián las acompañaron a todas partes.
Compraron ropa, artículos para el hogar, víveres.
Olivia incluso aprovechó para comprarse una maleta nueva allí mismo, con la que empacaría desde la capital para el viaje.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...