Capítulo 249 —Ajá, ajá... —El guardia de seguridad no entendía por qué aquel señor había comenzado a hablarle. ¿Los borrachos se volvían más conversadores?
Adrián, en ese momento, tenía muchas ganas de hablar.
Mientras esperaba el auto, le dijo al guardia:
—La abuelita preparó mucha comida, toda especialmente para mí.
—Ah, qué buena abuelita —respondió el guardia, siguiéndole la corriente como podía.
—Sí, sí, es muy buena. Es quien más me quiere...
Tengo que volver, no puedo hacerla esperar demasiado.
—Tiene razón, hay que pasar tiempo con los mayores.
—Cuando tenga un rato libre, voy a llevarla de viaje, a ver el mar...
—Qué atento es usted, señor...
—¿Atento? —Los ojos de Adrián se humedecieron de pronto, sin que él mismo supiera bien por qué—. No soy atento. No lo soy para nada. No soy buena persona...
El guardia se quedó sin saber qué decir.
Por fortuna, en ese momento llegó el auto.
—Señor, ya llegó su auto —dijo el guardia, apresurándose a ayudarlo a subir. Exhaló aliviado en cuanto la puerta se cerró.
—Hasta luego, gracias —le dijo Adrián desde adentro.
—De... de nada.
El auto partió rumbo a Santa María.
La noche avanzaba. El auto en que viajaba Adrián se detuvo por fin frente a la entrada de la casa de Mercedes.
Pero el portón estaba cerrado con llave, y Adrián no podía entrar.
Tocó la puerta.
—Abuelita, abuelita, soy yo, soy Adrián. Ábreme, ¿ estás en casa?
Nadie respondió.
Siguió golpeando.
—Abuelita, hoy es mi cumpleaños. ¿No me vas a preparar algo especial?
No entendía cómo había amanecido mirándole la cara a Antonio.
—Señor Vargas, ¿qué hace aquí? ¿No trajo las llaves?
—preguntó el policía, igual de confundido.
Adrián observó el entorno y entonces lo entendió todo.
Los recuerdos comenzarona regresar, poco a poсо.
El día anterior era su cumpleaños. Paulina y los demás habían querido celebrárselo; debió de haber tomado demasiado. Lo que vino después ya no lo recordaba. Lo había olvidado...
¿Cómo había terminado en casa de Mercedes?
Pero no podía admitir que había llegado ahí fuera de sí, así que respondió:
—Sí, se me olvidaron las llaves. Pensé que, si tenía oportunidad, vendría a arreglar un poco la casa de la abuelita.
Antonio lo miró en silencio, con una actitud difícil de descifrar.
—La señora lleva mucho tiempo sin volver.
Aquella mirada parecía ver a través de su mentira de un solo vistazo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...