Capítulo 250 —Don Toño... yo... —Adrián nunca había quedado tan en ridículo—. Yo... tengo cosas pendientes en la empresa, así que ya me voy...
Decir algo más solo empeoraría las cosas y lo dejaría en peor posición.
Pero cuando ya había recorrido la mitad del camino, se detuvo y se volvió, incapaz de seguir sin preguntar.
—Don Toño...
El policía sonrió.
—Señor Vargas, ¿en qué más lo puedo ayudar?
—¿Usted sabe...? —Adrián tardó en encontrar las palabras. Era su propia abuela, y tenía que preguntarle a un extraño adónde había ido. Pero si no preguntaba, nadie le daría la respuesta—. Eh... ¿sabe adónde fue la señora Mercedes?
Antonio negó, impotente.
—No sé, en serio. Ya tiene varios días así. Nadie sabe adónde se fue, ¿y usted tampoco...?
Antonio estaba a punto de decir "¿y usted tampoco sabe?", pero era obvio que el señor Vargas no tenía idea. Si supiera, ¿para qué le estaría preguntando? Era mejor callarse a tiempо.
Adrián sonrió con dificultad.
—Gracias.
La pregunta que el policía se tragó... Adrián no necesitaba escucharla para entenderla. Era su situación, después de todo.
Sí, era para reírse.
Olivia se había ido al extranjero. Mercedes había desaparecido.
Su propia familia se había esfumado, y él no tenía la menor idea de su paradero. Tenía que preguntárselo a un desconocido. ¿Cómo no iba a ser absurdo?
Anoche había bebido hasta perder el conocimiento.
Ahora no sabía dónde había dejado su auto, y tampoco podía quedarse ahí esperando a que alguien viniera por él. El estado en que se encontraba era demasiado lamentable.
Pidió un taxi por aplicación y fue entonces cuando notó que su último viaje registrado había sido desde el edificio de Paulina hasta casa de Mercedes. Y según el horario del pedido, había pasado toda la noche dormido frente a la puerta de la abuela.
Se frotó la frente. Lo que había pasado la noche anterior era un misterio para él.
Aunque, pensándolo bien, el restaurante donde habían cenado quedaba cerca del edificio de Paulina.
No era raro haber pedido el auto desde ahí; quizás el grupo la había acompañado a casa.
—Le causé molestias —dijo Adrián.
—No, no, no, tampoco fue para tanto. Y en serio, no hacía falta tanto dinero, ¡me asustaste, amigo!
Adrián miraba por la ventana cómo los paisajes familiares iban desfilando uno tras otro. En cinco años, esa misma ruta la había recorrido decenas de veces. Sin poder evitarlo, volvió a sonreír.
—Ayer fue mi cumpleaños. Tengo muchas ganas de escuchar un "feliz cumpleaños". ¿Me lo dices?
—Feliz cumpleaños, amigo —dijo el chofer.
El chofer estaba perplejo. ¿Mil dólares por un "feliz cumpleaños"?
—No me vayas a decir que te dejaron.
Adrián negó.
—No. Mi esposa se enojó y se fue a descansar un rato. Pero va a volver.
—¡Ay, amigo! Cuando la esposa se enoja, es porque uno hizo algo mal. Y aunque no hayas hecho nada, si ella está enojada, igual tú eres el que se equivocó, ¿o no? —Al chofer le dio por hablar sin parar—. Uno la trae al hogar para darle una vida feliz, no para hacerla sufrir. Así que, si está enojada, es porque no lo está haciendo bien.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...