Capítulo 251 Adrián escuchó en silencio, paralizado.
—Mira, el corazón de una mujer es el más blando y generoso que hay. Si en serio te esfuerzas por tratarla bien, ella lo va a sentir. Pídele disculpas en serio, reconoce tus errores aunque no sean tuyos, y deja de recurrir al alcohol cuando haya problemas. ¿No se va a molestar todavía más si te la pasas tomando? ¿O sí? Cuando llegues a tu casa, llámala. Pregúntale dónde está, si trae suficiente dinero, y ofrécete a ir por ella cuando regrese. Vivan tranquilos, en paz. ¿No es así? —dijo el chofer—. Y no me vayas a guardar rencor por hablar tanto. Es que te veo y sé que eres generoso con ella. Pero con dinero o sin él, lo que en serio importa es quererla. Yo me gano la vida manejando, no hay punto de comparación, pero mi señora vive feliz porque la traigo en las nubes. Tú mándale un mensaje ahora que ya está amaneciendo.
Mándale los buenos días, dile que te la pasaste pensando en ella toda la noche, háblale con cariño...
Adrián rio y no se movió.
—¿Qué? ¿Te da pena?
Adrián levantó el celular un poсо.
—Se está quedando sin batería —dijo.
—¡Pues que no se te olvide! —exclamó el chofer.
Adrián bajó la mirada hacia su celular.
No lo había usado en toda la noche, y la batería estaba casi muerta.
Esas horas enteras habían transcurrido en silencio: ni una sola notificación, ni la más mínima señal de vida.
La pantalla marcaba las siete. Sin poder evitarlo, calculó mentalmente la diferencia horaria. Un instante después, la pantalla se apagó. Sin batería.
Al llegar a casa, el chofer se tomó el tiempo de recordarle una última vez que fuera a pedirle disculpas a su esposa.
—¡Y no me vayas a guardar rencor por meterme donde no me llaman!
Adrián se despidió con una sonrísa y un gesto de la mano.
De vuelta en casa, lo primero que hizo fue conectar el celular al cargador. Luego se fue a bañar.
Cuando se estaba quitando la ropa, descubrió una marca sobre el pecho: un arañazo.
Arrugó la frente.
—Adri, ¿estás bien? ¿Te duele algo? —preguntó Paulina desde el otro lado.
—Estoy bien. Tengo que ir a la oficina en un rato — dijo, y se recostó.
Paulina siguió hablando de cosas sin importancia un rato más, hasta que colgaron.
Entonces Adrián notó que el chofer no había aceptado el pago. Le había hecho una transferencia por la app después de agregarlo como contacto, pero él la había devuelto.
El chofer se apodaba "el Gordo".
Le mandó un mensaje: "¡Gordo, acepta el pago!" El Gordo le respondió con un audio: "No, no, amigo, ini se te ocurra!" Adrián volvió a hacerle la transferencia: "Tómalo. Lo que me dijiste hoy valió mucho; fue toda una lección.
Tómalo como pago por la enseñanza".
El Gordo: "¡Ay, amigo! La gente como uno no le busca tanto a la vida, aquí no se cobra. Que nos hayamos encontrado ya fue suficiente, ¿no crees? Ah, y que no se me olvide: ¡feliz cumpleaños!"

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...