Capítulo 268 Olivia estaba desesperada.
"¿Cómo va a ser posible?" Julián era bailarín, ¿qué iba a pasar si se lastimaba? ¡Tampoco podían golpearlo en la cara!
Pero Adrián parecía haber perdido la razón; sin importar lo que ella gritara, no la escuchaba.
Los dos estaban apunto de irse a los golpes.
Sin más opciones, Olivia se metió entre ambos y le dijo a Julián, que aún conservaba un mínimo de cordura:
—¡Vete de aquí!
Julián no quería dejarla en desventaja, así que, por supuesto, se negó.
—¡Julián! —dijo Olivia con firmeza—. ¡Sé razonable! i Tienes que cuidarte! ¡No voy a permitir que te hagas ni un solo rasguño!
Todavía tenía tantos días de funciones por delante.
Lesionarse estaba fuera de discusión.
Era igual que la compañera estricta y exigente que siempre había sido.
Él por fin se calmó y, jadeando, le clavó una mirada furiosa a Adrián.
—¡Vete! —ordenó Olivia con severidad.
Julián no se fue, pero dijo:
—Me quedaré por allá. Si pasa cualquier cosa, llámame.
Olivia le hizo una seña a Valentina para que se lo llevara.
Mientras intentaba separarlos, Olivia había estado sujetando a Adrián. En cuanto Julián se alejó lo suficiente, retiró las manos y lo soltó.
Adrián se rio con burla.
—¿Qué? ¿Te preocupa que él malinterprete lo que hay entre tú y yo?
—¡No todo el mundo piensa de manera tan retorcida como tú! —le respondió Olivia con la cara endurecida.
Si divorciarse de él era un capricho, entonces que así lo fuera.
—Piensa lo que quieras, Adrián. Estos días he sido feliz, más feliz que en cualquier día de los últimos veintitantos años de mi vida. Te pido que me dejes en paz y que te dejes en paz a ti mismo. "Vete con tu Pau y sean felices juntos".
La cara de Adrián pasó de blanca a roja y de roja a morada. De pronto señaló a Julián y estalló furioso:
—¿Feliz? ¡A ese tipo descarado apenas lo conoces hace unos días y ya superó toda la felicidad de tus últimos veintitantos años! ¿Qué hiciste con mi dinero?
¡Sin el dinero que te di, a ver si serías tan feliz! ¿Y tu abuelita? ¿Dónde la dejaste? ¿Todo lo que Mercedes hizo por ti ya no vale nada comparado con ese tipo?
Olivia lo miró con indiferencia.
—Adrián, no todo el mundo tiene la cabeza llena solo de relaciones entre parejas. Y aparte, mi abuelita está muy bien. Lo que pase entre ella y yo no es asunto de un extraño.
—¿Extraño? —repitió Adrián sin creerlo—. ¿Yo soy un extraño?
—¿Y qué más serías? ¿Acaso te apellidas Muñoz?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...