Capítulo 288 Olivia tomó un taxi en el aeropuerto y, junto con Santiago, se dirigió a toda prisa al fraccionamiento donde vivía su abuelita.
Julián y la maestra Carmen no se quedaron tranquilos, así que subieron al mismo auto.
—Olivia, tranquila, ya casi llegamos —la consoló Carmen al verla tan inquieta.
Julián también intervino:
—Sí, mi hermana fue ayer a ver a tu abuelita.
Olivia asintió. Era cierto, Fiorella había ido el día anterior a visitar a Mercedes, y el día del vuelo ella misma había hecho una videollamada con su abuelita.
Pero no sabía por qué sentía esa angustia.
Una hora después, llegaron al fraccionamiento.
Olivia corrió lo más rápido que pudo hasta la casa donde Mercedes se estaba quedando. Abrió la puerta y se quedó pasmada.
Su abuelita no estaba.
Tal como lo presentía, no estaba.
La casa estaba hecha un desastre.
Todos se quedaron igual de impactados.
Se dividieron para actuar.
La maestra Carmen fue a hablar con la administración del fraccionamiento; Santiago acompañó a Olivia a buscar por los alrededores; Julián fue a levantar una denuncia y creó un grupo de chat para mantenerse al tanto en todo momento.
Olivia encendió su celular con la línea local y una avalancha de llamadas perdidas y mensajes se acumuló, pero no tenía cabeza para revisarlos. Solo marcaba una y otra vez el número de su abuelita, o le enviaba solicitudes de videollamada.
Pero el teléfono de Mercedes estaba apagado.
Media hora después, la maestra Carmen consiguió las grabaciones de las cámaras de seguridad. Olivia y Santiago no habían encontrado nada.
En las grabaciones se veía que Mercedes había salido del fraccionamiento acompañada de tres personas:
los padres de Olivia y Mateo.
—Esos desgraciados... —murmuró Olivia sosteniendo el celular, agotada e impotente.
—Vamos, vayamos todos a la delegación. Llevemos las grabaciones y pidamos ayuda a la policía —dijo la maestra Carmen, sosteniendo a Olivia, que no paraba de llorar.
—Hay que volver a Altabrisa. Primero volvamos a Altabrisa —dijo Olivia con las manos temblando alrededor del celular. No le interesaba nada sobre el señor Adrián.
No tenía idea de cómo estaría su abuelita.
Tampoco sabía cómo la habían encontrado.
Y además, se suponía que su padre estaba en el centro de detención preventiva, ¿no? El caso del secuestro contra ella ni siquiera se había cerrado. ¿ Cómo había salido?
Demasiadas preguntas. Durante todo elvuelo de regreso a Altabrisa no dejó de pensar en todo.
Santiago y Julián le dijeron algo, pero no escuchó nada.
Santiago, sin poder hacer mucho más, se limitó a cuidarla. Olivia se negó a probar la comida del avión, así que él le abrió un yogur a la fuerza.
—Si no comes, voy a tener que darte en la boca—le dijo.
Olivia tenía la cabeza hecha un caos. Se tomó el yogur de un trago mientras pensaba a dónde ir primero al llegar a Altabrisa.
—No sé si se pueda ir al centro de detención preventiva... —murmuró para sí misma.
Sí, al centro de detención preventiva. Ir a visitar a su propio padre no tenía nada de malo, ¿verdad?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...