Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 33

Capítulo 33 Obviamente no podía decir eso; si lo hacía, sus papás armarían un escándalo y eso solo complicaría más las cosas para poder irse.

Eugenia se puso con su mismo cuento de siempre:

-Ay, niña, ya llevan cinco años casados. Apúrate a darle un hijo a Adrián para que lo asegures. Si tú no lo haces, ite juro que va a sobrar quién quiera dárselo!

No entiendo por qué eres tan terca. Te lo advierto: si no te embarazas este año, mejor ni regreses...

Hizo una pausa y continuó con el mismo tono de reproche:

-Te lo digo en serio, ya eres una inservible; no podemos esperar que tú nos mantengas cuando estemos viejos. Lo único que puedes hacer es asegurarlo. Si no lo haces por ti, hazlo por nosotros. ¿ Qué va a pasar con tu papá y conmigo cuando estemos grandes? ¿Y qué va a ser de Mateо?

Eugenia no dejaba de repetir lo mismo una y otra vez.

Olivia ya no soportaba más. Cada vez que su familia le pedía algo a Adrián, ella sentía que se moría de la vergüenza. Sentía que su dignidad y su lugar en ese matrimonio terminaban pisoteados por la ambición de sus padres.

La generosidad de Adrián con el dinero solo hacía que se volvieran más voraces, pero ella era la única que sabía la verdad: alguien como él, en el fondo, los despreciaba por ser tan interesados. ¿Y ellos creían que les tenía cariño?

-¡Ya basta! Si le vuelven a pedir dinero o cualquier cosa a Adrián, ¡les juro que me divorcio de él! - exclamó, incapaz de soportar más.

Eugenia soltó una carcajada burlona al escucharla.

-¿Tú? ¿Divorciarte? ¿Y qué vas a hacer, pedir limosna en la calle? No durarías ni un día sin él. ¿O qué, piensas irte a venderte? ¿A poco ya tienes a otro allá afuera? Piénsalo bien, ¿qué hombre en su sano juicio te iba a querer? ¿Se va a fijar en que estás coja? ¿En que no sirves para nada? ¿O en que ya estás vieja?

Así era su madre y ese era el ambiente en su casa.¿ Cómo iba a querer volver? Cada visita era un auténtico suplicio.

-¡Está bien! Pues me voy, iprefiero irme a pedir limosna de una vez! -Se levantó y caminó hacia la salida.

-¡Ay, por favor! ¿A dónde vas a llegar con esa pierna?

Adrián y Ernesto regresaron de pescar al atardecer, acompañados por Mateo. Llegaron a tiempo para la cena.

Parecía que a Adrián le había ido bastante bien. En cuanto entró, Ernesto no paraba de decir que su yerno tenía una suerte increíble para el dinero y que hasta pescando le iba de maravilla, mientras que él no había sacado ni un susto.

Eugenia se unió a los halagos. Aunque Olivia ya estaba acostumbrada a verlos actuar así, no podía evitar sentir asco.

Mientras su madre los apuraba para sentarse a la mesa, Ernesto sacó una botella y empezó a presumirla.

-Gracias a Adrián puedo darme estos lujos -exclamó alzando la voz-; si no fuera por él, en mi vida habría probado algo de este nivel.

Adrián se mostró muy amable, pero Olivia solo quería que se la tragara la tierra.

De pronto, se dio cuenta de que Mateo y su madre se lanzaban miradas cómplices. Incluso Mateo le dio un codazo discreto a Eugenia. Olivia supo que nada bueno saldría de eso.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)