Capítulo 35 -Quieres una casa nueva, ¿no?
Eugenia se quedó pasmada un momento y luego también asintió, sin entender bien a dónde quería llegar su hija.
Olivia sonrió despreciativa.
-Tengo una mejor idea.
-¿Cuál?-preguntaron Mateo y Eugenia al mismo tiempo, con los ojos iluminados por la ambición.
Olivia tomó su bolso y los miró con sarcasmо.
-Mejor me divorcio de Adrián y que su novia se case con él. Así, en lugar de una casa, ella se queda con todo lo que tiene. ¡Incluso se ahorran el trámite de estar pidiendo limosnas!
Los tres integrantes de su familia se quedaron mudos, procesando el golpe.
Sin embargo, para sorpresa de Olivia, Adrián se rio entre dientes. Pensó que sus palabras lo ofenderían, pero al bajar la mirada, notó que él estaba sonriendo, con una actitud divertida que aún no se le quitaba de la cara.
Como fuera, Olivia ya no soportaba estar ahí ni un segundo más. Se dio media vuelta y caminó hacia la salida sin mirar atrás. Su familia estaba tan aturdida que ni siquiera intentaron detenerla.
No le importó cómo iba a solucionar Adrián el desastre que dejó; presionó el botón del ascensor.
Cuando las puertas se abrieron, él ya estaba a su lado. Entraron juntos en silencio.
-¿Qué te pasó hoy? Estás muy alterada, ¿no? - preguntó él mientras presionaba el botón del sótano uno.
Olivia inhaló profundamente para intentar calmarse.
-Quiero hacerte una pregunta.
Él se extrañó un poco.
-Dime.
-Para ti, ¿cuánto vale mi pierna? -preguntó ella señalándose el pie.
La mirada de Adrián perdió brillo.
-¿Por qué me preguntas eso?
A Olivia se le llenaron los ojos de lágrimas y sintió un nudo.
Para ti el dinero es lo de menos. Una casa o un auto son una miseria para alguien como tú, ipero yo siento que te vendí mi pierna y que te la pasas pagando abonos por ella! No me gusta esto. Aunque en serio me estés indemnizando por el accidente, cinco años ya fueron suficientes. ¿Por qué no lo dejamos hasta aquí? La transacción se terminó, ya me pagaste. Que cada quien siga por su lado...
Él no dijo ni una sola palabra y puso el auto en marcha.
De pronto, una canción empezó a sonar en las bocinas:
"Supe que una noche te casaste... y no sonreías, me duele aceptar que fui yo la causa de tu agonía.
Tal vez mi inmadurez no midió el dolor, mi racha de imprudencia te robó el color.
Qué triste es el sabor de verte sufrir, ¿cómo podré el perdón algún día pedir?
Me pesa la conciencia al ver la verdad:
un error cualquiera... destruye una vida por la eternidad..." Cada frase se sentía como una estocada. Sintió dolor, impulsado por la melodía, como una marea sofocante.
Olivia se cubrió la cara con las manos y las lágrimas brotaron sin control entre sus dedos.
-¿Por qué tienes que escuchar este tipo de canciones? -sollozó desesperada-. Por favor... ya no nos tortures más.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...