Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 370

Adrián se puso pálido.

—Yo no hice nada, Pau y yo nunca...

Pero antes de terminar la frase, algo no encajaba...

algo no encajaba.

Ya no tenía derecho a decir eso.

Celeste, sin embargo, seguía en plena ofensiva. No notó su cambio de expresión ni le importó; seguía hablando:

—¿Y a mí qué me importa si te acostaste o no con Paulina? Eso no es asunto mío. Yo solo me encargo de Nico. Pero, Adrián, esto no tiene nada que ver con si se acostaron o no...

Nico la escuchaba soltar un "acostarse" tras otro sin el menor reparo. Estaba que se moría de los nervios. ¿

Podía estar diciendo eso así nada más? ¿Y en la empresa? Le tapó la boca para que se callara.

—¡Déjala hablar! —Adrián tampoco tenía buena cara, pero quería escuchar qué más tenía que decir Celeste.

—¡Pues sí, voy a hablar! —Celeste apartó de un manotazo la mano de Nico—. ¡Adrián! ¡Lo que yo digo es que eres un desgraciado! ¡El rey de los desgraciados! Disfrutabas del amor incondicional de Olivia mientras te hacías el "hermano protector" con Paulina para coquetear con ella. Corre, ve a revisar las publicaciones de Paulina: ¿qué clase de "hermanos"

duermen en la misma cama sin ropа?

—Mi amor, no, es una foto editada, ese día yo también estaba ahí...

Se escuchó una fuerte cachetada. Nico se llevó un impacto seco en toda la cara. Celeste rio, burlona.

—Así que tú también estabas ahí. Acabas de delatarte solo. ¡En la casa me las arreglo contigo! ¡Imbécil!

Después de despacharse con Nico, volvió contra Adrián.

—¿Qué clase de "hermanos" se compran departamentos, bolsas de diseñador y cosas de lujo?

A ver, ¿por qué no le compras lo mismo a Nico? ¿Qué

Como volver a ser adolescente", ¿no es así? Un señor ya entrado en años que de repente redescubre un amor puro... ¿acaso no le inyectó emoción a tu vida?¿

Y luego qué? Le fuiste infiel, al menos en los sentimientos, y aclaro que lo de los sentimientos es por decir algo, porque si tu cuerpo mugroso también fue infiel, eso no lo sé. Pero ya sea de pensamiento o de cuerpo, infidelidad es infidelidad. Y aun así te empeñabas en decir que eran "solo hermanos".

Adrián, Adrián...si hubieras aceptado sin rodeos que fuiste infiel, al menos te habría respetado como hombre. Pero ser infiel y encima hacerse el marido devoto... solo tengo un adjetivo para ti: desgraciado.

No, dos adjetivos: desgraciado y miserable.

Terminó de hablar, le lanzó una mirada fulminante a Nico y dijo:

—¿Qué esperas? ¡Vámonos!

—Sí, sí, sí. —Nico le pidió disculpas a Adrián con la mirada, y luego salió cabizbajo detrás de Celeste.

Apenas llegaron al pasillo fuera de la oficina, aparecieron Paulina y Beto.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)