—¿Nuestros? ¡Ni en tus sueños! Hay niveles y Adri está a años luz de alguien como tú. —Paulina le dedicó una mirada despectiva.
Beto no se quedó callado y rio, burlón.
—Tu Adri, aparte de ser más guapo que yo, ¿en qué
me supera?
—En todo —replicó Paulina con un resoplido.
—¿En serio? —Beto se burló—. Estudiamos en la misma universidad, la misma carrera, fundamos la empresa juntos, y yo no trabajo ni un poco menos que él. ¿En qué se supone que me queda grande?
—Él es el presidente y tú el vicepresidente. Ahí está la diferencia —dijo Paulina con desdén.
La mueca burlona de Beto se acentuó.
—¿Y aun así te acuestas conmigo? ¿Por qué no vas y le pides lo mismo que a mí a tu Adri?
—Vulgar... —Paulina lo miró con desprecio.
—Deja de hacerte ideas y dedícate a cuidar el embarazo. Trae a mi hijo al mundo sano y salvo. —
Beto rio con cinismo—. Esfuérzate, ve y conviértete en la señora Vargas.
—Se dice fácil, pero ¿y si Adri pide una prueba de paternidad?
—No lo hará —afirmó Beto con seguridad—. Su mayor debilidad es que le da demasiada importancia a la lealtad de aquellos años, y confía ciegamente en la gente que tiene cercа.
Paulina lo observó sin entender.
—Beto, nunca pensé que fueras tan bajo. Adri te trata tan bien... ¿cómo pudiste traicionarlo?
Él le pasó el brazo por los hombros.
—Por ti, mi amor.
—No me vengas con eso —dijo Paulina con una risa sarcástica.
—¿Qué? ¿Te da lástima tu Adri? ¿Ya no soportas la culpa? ¿Te arrepentiste? ¿Al final sigues enamorada de él? —le siseó Beto al oído, apretando los dientes.
Paulina no contestó.
Mientras conducía, los recuerdos iban y venían en su mente, y sin darse cuenta llegó a la antigua casa de Leonardo. Una estancia de estilo campestre, rodeada de fresnos por todas partes.
Antes, cada otoño el suelo se cubría de hojas de fresno, y cuando esperaban afuera a que Leonardo saliera, las pisaban y hacían crujir. Era uno de esos placeres que solo el otoño podía dar.
Pero ahora los fresnos estaban frondosos y verdes, dentro del muro del jardín la maleza crecía salvaje, la reja de hierro estaba cubierta de óxido y tenía encima un par de orugas caídas de las ramas. No había el menor indicio de que alguien viviera ahí.
Se quedó parado frente a la puerta un largo rato. En realidad, no sabía ni por qué estaba ahí plantado como un idiota, pero sentía los pies clavados al suelo, incapaz de moverse.
De pronto, la puerta color ladrillo de la casita se abrió
y alguien salió. Sintió un vuelco en el pecho; miró con atención y resultó ser el padre de Leonardo.
—¡Señor Montiel! —gritó sin pensarlo.
El hombre entrecerró los ojos en su dirección y se acercó a abrir la reja.
—Señor Montiel, soy yo, Adrián. —Al ver su cabello canoso en su totalidad, Adrián sintió que se le llenaban los ojos de lágrimas. ¿Cuánto dolor habrá
tenido que soportar para que su cabello se tiñera de plata, delatando una vejez prematura?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...