En esta decía: "Señora, recupérese pronto, Adrián solo la tiene a usted".
La misma escritura, la letra de Olivia que él conocía tan bien.
Ella tenía una letra muy particular: siempre redondeada, gordita, con una inocencia encantadora.
Completamente distinta a la de Paulina.
Al mirar esas palabras, el corazón le pesó como si cayera en el vacío. Cayendo sin fondo. Hasta hundirse en un abismo.
Lo que había perdido era mucho más de lo que imaginaba.
Juntó las dos hojas de papel, y al fin rompió en llanto.
"Olivia, perdóname".
Sentado en su oficina, sintió que el mundo exterior se había desvanecido en un silencio total. Si este fuera el fin de los tiempos, qué alivio sería; ya no quería despertar con el sol al día siguiente.
Pero no le quedaba más remedio que seguir consciente, esperando a que la noche pasara. Y esa noche se volvió eterna. Su vida ya solo era oscuridad.
Se quedó inmóvil en la oficina, estático por completo, hasta que al día siguiente llegaron Beto y Paulina.
—Adri, ¿pasaste toda la noche aquí? —Paulina entró
casi gritando y le clavó la mirada a los papeles que sostenía.
Pero apenas fue un vistazo; antes de que pudiera distinguir qué eran, Adrián ya los había guardado.
Adrián tenía la camisa desabotonada en el cuello, las mejillas oscurecidas por la barba incipiente, y unas ojeras profundas, amoratadas. Cuando la miró, la observó con frialdad.
—Adri... —Paulina se inquietó—. ¿Estás bien?
Él no respondió. Solo la miró fijamente.
—A... Adri... —Paulina apenas podía articular palabra, sintiéndose culpable del estado de ese hombre—.¿
Qué... qué te pasa? Si estás tan mal por el divorcio, nosotros... estamos contigo.
—No es nada —dijo él, y de pronto su mirada se suavizó—. Solo que hace rato intenté hacer unas grullas de papel y no supe cómo. Ni siguiendo un video lo logré.
Paulina desvió la mirada, con los ojos inquietos, y forzó una sonrisa.
—¿Y... por qué se te ocurrió hacer grullas de papel?
—Quiero ir a visitar a mi abuelita al cementerio... Mi vida es un desastre; quién sabe si donde quiera que esté vaya a querer regañarme. Pensé en llevarle unas grullas para contentarla.
Cuando Adrián mencionó a su abuela, Paulina se puso aún más nerviosa; ya no podía ni sostener la sonrisa.
—Entendido —respondió Beto, observándolo alejarse.
Al salir de la oficina, Adrián fue directo al elevador, bajó al estacionamiento subterráneo, subió al auto y Ilamó a Nico.
—Nico, ¿dónde estás?
—¿Eh? Voy camino a la empresa, estoy por llegar.
—Necesito decirte algo.
—Ah, está bien. ¿Estás en la oficina?
—Tuve que salir, pero regreso más tarde. Hablaremos al rato.
—Oye, pero ¿a dónde vas? ¿Dónde dormiste anoche?
Te marqué y no contestaste.
—Luego te cuento —dijo Adrián, sin responder la ráfaga de preguntas de Nico.
Ahora tenía que ir al hospital.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...