Tal como Adrián había dicho, ibaa mudarse.
Así que, una vez resueltos los pendientes del día, aprovechó la mañana y el mediodía para contactar una empresa de mudanzas y vaciar el departamento que había compartido con Olivia durante su matrimonio. En la casa había bastantes cosas de valor: electrodomésticos, adornos decorativos, utensilios de cocina... todo había costado una buena cantidad en su momento. Cuando los de la mudanza le preguntaron, dijo que no quería nada de eso.
Se quedó de pie en medio de la casa; a donde mirara, solo veía rastros de la vida de Olivia.
Esa persona que había vivido con él cinco años, que se había entretejido en cada detalle de su vida durante cinco años, que se había volcado entera en él.
—Esta habitación la recojo yo —dijo apesadumbrado—.
Ustedes encárguense del resto.
Adrián se puso a recoger las cosas de la habitación por su cuenta, mientras los de la mudanza se quedaron a un lado sin saber qué hacer, completamente desconcertados. Cuando se dio cuenta de lo que hacía, hasta a él le pareció extraño.
—¿Ya terminaron de empacar lo demás?
—No es que... —Los de la mudanza no sabían cómo decírselo—. Usted dijo que todo eso no lo quería.
Adrián se quedó en blanco un buen rato antes de responder:
—Entonces espérenme un momento. Cuando termine, aprovechen para ir a comer algo por ahí, corre por mi cuenta.
Los de la mudanza no sabían ni qué pensar. Sentían la tentación de recordarlea este señor que su empresa incluía el servicio completo de empaque y organización. Pero era la primera vez que les tocaba un trabajo así: un cliente empacando sin parar mientras les pedía que se fueran a comer algo.
Adrián guardó todas las pertenencias de Olivia, desde las más grandes hasta las más pequeñas.
En realidad, Olivia ya había hecho una limpieza antes:
—Señor, pensamos que eran papeles que ya no servían, discúlpenos.
—No se preocupen, no tiene nada que ver con ustedes; fue culpa mía —dijo Adrián—. Ya pueden llevarse todo.
Adrián hizo que la empresa de mudanzas trasladara todo al hotel, su residencia temporal.
Luego, extrajo el oro de la caja fuerte guardándolo en su estuche original, y junto con todas las escrituras de las propiedades lo metió en una maleta y la puso en su auto. En la caja fuerte había otras cosas.
Las tiró a la basura sin pensarlo.
*** Olivia recibió dos días seguidos transferencias enormes: eran los ahorros de Adrián.
Cuando llegó la segunda transferencia, ella también estaba empacando sus cosas. El boleto de avión lo había comprado su primo conforme a sus horarios, tenía fecha para dentro de apenas unos días. Se iría con él y su abuelita, de vuelta a casa de Lorena.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...