Olivia miró la notificación de depósito en su celular.
Ya ni quería contar cuántos ceros había.
Doce años de devoción, cinco años de matrimonio, y todo a cambio de esa hilera de números.
No sabía qué haría si pudiera regresar el tiempo, volver doce años atrás. Pero no se puede volver atrás, y solo se debe seguir adelante.
Mientras sostenía el celular, Santiago bajó del piso de arriba y le dijo:
—Adrián está afuera. Dice que tiene algo que entregarte, ¿quieres salir a verlo? Si no quieres, voy yo.
Olivia quedó atónita por un momento. ¿Cómo sabía Santiago que Adrián estaba ahí? Él le leyó el pensamiento y le explicó:
—Llamó al abogado y él me avisó a mí.
Olivia no quería volver a verlo.
—Santiago, ve tú, por favor.
—Está bien. —Santiago asintió y salió.
Adrián esperaba dentro del auto, muy nervioso, con la mirada fija en el camino por donde Olivia podría salir.
Sin embargo, quien apareció fue Santiago. Sonrió
desilusionado, aunque en el fondo ya se lo esperaba:
Olivia ya no quería verlo.
Bajó del auto.
—Santiago.
—Mejor no me llames así —dijo Santiago—. Entre nosotros no hay ninguna relación.
Sin importar cuál fuera la actitud de Santiago hacia él, Adrián la aceptó. Se dio la vuelta, sacó una maleta del auto y se la entregó.
—Ordené la casa. Ya quedó vacía. Olivia dijo que quería venderla; ahora puede ponerla en el mercado.
Las escrituras y todo lo demás están dentro de la maleta. Ella decide qué hacer.
—Ajá —respondió Santiago con sequedad:
—No, qué va, no nos atreveríamos a molestarte.
Santiago se dio la vuelta, y esta vez sí se fue.
Adrián observó su silueta alejarse, con su mirada llena de desolación.
*** Cuando Santiago volvió a la casa, le entregó la maleta a Olivia.
—Te la mandó él. Dice que las escrituras están adentro, que cambió la contraseña de la casa a 123456 y que la pongas en venta.
Olivia no se ocultó de Santiago; abrió la maleta frente a él. La sorpresa fue mayúscula: un destello dorado casi la deslumbra.
En aquella maleta había media valija de lingotes de oro, y luego un fajo de escrituras de propiedad.
Santiago echó un vistazo y comentó:
—No está mal. En el aspecto económico, al menos, se mostró muy generoso. Aunque es lo mínimo; si se hubiera atrevido a escatimar en algo, habría cavado su tumba todavía más rápido.
Olivia revisó las escrituras una por una. Ya ni recordaba dónde quedaban esas propiedades. Su plan era quedarse con tres y vender el resto; un día de estos le pediría a Santiago que la llevara a recorrerlas todas.
De repente, algo se deslizó de entre las escrituras y terminó en el suelo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...