Pero ¿qué otra opción le quedaba?
Esa noche, Beto terminó llevando a Paulina.
Al llegar, descubrió que la persona con quien Beto se reuniría era un desconocido: un joven que parecía incluso menor que Adrián y Beto, con cara de niño.
—Este es Fabián Portillo, el señor Portillo —presentó
Beto—. Y ella es...
Fabián miró a Paulina y sonrió.
—A ella la conozco. Eres amiga íntima del señor Vargas.
—Bueno, es que... —Beto, con toda su astucia, no supo qué responder.
—Señor Portillo, mucho gusto. Los señores Vargas, Bravo y yo somos buenos amigos... —Paulina tampoco entendía la intención detrás de esas palabras. ¿La estaba menospreciando o tratando de entrar en confianza?
Pero Fabián no la dejó terminar. Se puso de pie con una sonrisa despreocupada.
—Señor Bravo, parece que este negocio no va a poder ser.
Beto y Paulina palidecieron.
—Señor Portillo, ¿no habíamos quedado en buenos términos? —Se apresuró Beto—. ¿Por qué cambia de opinión así de repente?
Fabián, con esa cara de niño y su sonrisa inofensiva, respondió:
—¿Ya se le olvidó, señor Bravo? Rossi es nuestro nuevo socio y su gente va a trabajar codo a codo con la nuestra. Su presencia ahí todavía se explica:
traición, negocios, conveniencia... lo de siempre. Pero dígame, ¿quién es el blanco del odio de Rossi? ¿De verdad necesita que se lo diga?
Al oír el nombre de Rossi, Paulina se puso lívida. Casi no se atrevía a salir sola a ningún lado; a todas partes arrastraba a Beto, justamente por el miedo que le tenía a Rossi. Ese nombre era para ella como un fantasma.
—¡Cierra la boca! —Beto la hizo callar.
—¿Cómo te atreves? —Paulina, que desde su regreso al país había sido tratada como una princesa por esos tres hombres, ¿cuándo la habían callado así? Incluso Adrián, con todo lo que había cambiado su actitud, apenas una vez le había levantado un poco la voz.
Fabián, sin embargo, entendió lo que ella no alcanzó a decir. Sonrió.
—La señorita Castillo parece haber olvidado el escándalo que se hizo tendencia en las redes sociales. En Altabrisa lo sabe todo el mundo, y la gente no tiene tan mala memoria. En aquel entonces hasta las sábanas de la señorita Castillo y el señor Vargas salieron a la luz. ¿En serio creen que Rossi va a confiar en ustedes?
—¡Pero yo ya no tengo nada que ver con el señor Vargas! —Paulina se tocó el vientre, desesperada—.
Yo incluso tengo...
—¿No oíste que te callaras? —rugió Beto.
La ferocidad en sus ojos hizo que Paulina se estremeciera. De pronto comprendió algo con claridad: Beto no era Adrián. Beto era un perro rabioso. Si con su esposa era así de despiadado, ¿cómo podía esperar que con ella fuera diferente?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...