Así que Beto dejó de insistir.
Aceptó el divorcio y que la custodia del niño fuera para Renata, también aceptó que se recuperaran los bienes conyugales que le había regalado a Paulina.
Además, pagaría la pensión alimenticia completa de su hijo, liquidada en un solo pago. Y, por último, le daría a Renata una suma de dinero, descontada de lo que supuestamente les había "regalado" a sus padres. Porque eso de regalarles no era más que ocultamiento de bienes.
La intención original de Renata era lograr el divorcio, alejarse de ese desgraciado, aunque fuera sin llevarse nada. Ahora, al conseguir todo esto, estaba más que satisfecha. Solo deseaba que la sentencia saliera pronto y sin trabas, que no fueran a negar el divorcio en la primera audiencia.
Por fortuna, tanto ella como Beto mantuvieron una voluntad firme de divorciarse hasta el final, y todo salió muy bien.
Al fin se despedía para siempre de ese miserable.
Cuando Renata salió del juzgado, todavía le costaba creerlo. Si no fuera porque Celeste la sostenía con fuerza, las piernas le habrían fallado y apenas habría podido caminar.
Celeste había llamado a Nico para que las recogiera.
Así que, en la puerta del juzgado, Nico y Beto se fueron a los golpes.
Para ser justos, Nico fue el que recibió la paliza. Que su amigo se divorciara, que las cosas llegaran a ese punto... él sentía pena por Beto. Haber ido a recoger a Renata era como traicionar a su amigo, como echarle sal en la herida. Por eso, cuando Beto lo vio y se le fue encima, Nico se sentía tan culpable que lo dejó
golpearlo unas cuantas veces para que se desahogara.
Pero Celeste no iba a tolerar semejante escena: ¿con qué derecho le pegaba a Nico? ¿Acaso Nico le había enseñado a ser infiel y a traicionar su matrimonio?
Celeste explotó y gritó desde un costado:
—¡Nico, defiéndete! ¡Eres un maldito cobarde! ¿Qué se supone que haces ahí dejándote golpear?
Los dos estaban trenzados a golpes y ni siquiera la escuchaban.
Con el temperamento que tenía, Celeste estalló: sacó
—¡Atrévete a dar un paso!
En todos esos años con Beto, siempre sometida, siempre manipulada, jamás se había plantado ante él con tanta firmeza como en ese momento.
Beto no podía creerlo: ¿Renata se atrevía a amenazarlo con un tubo? ¡Todo esto era culpa de la mujer de Nico, que la había echado a perder!
Rugió, furioso:
—¿También te atreves a retarme? —Y se lanzó a quitarle el tubo.
Renata no esperó a que se acercara: empezó a agitar el tubo en todas direcciones. No sabía si lograría pegarle, pero lo importante era mantenerlo en movimiento; mientras girara, él no podría agarrarlo, porque si se lo arrebataba, ella no tendría fuerza para recuperarlo.
En medio del caos, Beto no conseguía acercarse a ella. Varias veces intentó atrapar el tubo, pero los golpes errantes le daban en las manos, y dolían bastante. Después de varios intentos fallidos se dio por vencido. Trató de rodearla para ir a golpear a Nico y a Celeste, pero adondequiera que fuera, Renata se interponía; por más que insistió, no logró pasarla.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...