Adrián se quedó sin respuesta. La situación era bastante incómoda.
El doctor volvió al consultorio y Adrián regresó al área de espera a sentarse.
Cuando Olivia salió de la sala de rehabilitación, ya habían pasado dos horas.
Adrián la vio salir y se paró frente a ella.
—Olivia...
Apenas llevaban unos días sin verse, y el nombre de ella se le escapó como si hubiera pasado una eternidad.
Ella no quería volver a verlo. ¿No habían quedado en que la próxima vez que se encontraran serían como desconocidos?
Él notó la impaciencia en sus ojos y sonrió con tristeza.
—¿Ya ni siquiera quieres verme? ¿En serio me odias tanto?
Olivia negó con la cabeza.
—No, no te odio.
A Adrián se le encendió una chispa de esperanza en la mirada, pero la siguiente frase lo hundió de nuevo.
—Te borré de mi vida —dijo ella—. Si no aparecieras, ni siquiera me acordaría de ti.
En ese momento Adrián entendió por fin lo que significaba "hay algo peor que el odio: el olvido".
Habría preferido que lo odiara; al menos así lo recordaría seguido.
Olivia dio media vuelta y caminó hacia la salida. Él la siguió a un lado, ajustándose a su paso, despacio.
De la sala de rehabilitación a la puerta principal apenas había un tramo corto. Tan corto que entre él y ella apenas cabían unas cuantas frases antes de que se acabara.
Era una lástima: antes tenía toda una vida para hablar con ella sin prisa, para recorrer juntos caminos larguísimos, pero no lo valoró.
Quiso decirle: "Olivia, gracias por las grullas de papel que le doblaste a mi abuelita, gracias por acompañarla en sus últimos momentos". Pero las palabras no le salieron.
Al final, lo que dijo fue:
—Olivia, ¿a qué país te vas? ¿Llevas mucho tiempo preparándote?
Entonces recordó todos esos libros de inglés que ella estudiaba, todos esos ejercicios del examen que resolvía... Hasta se había burlado de su nivel de inglés. Ahora que lo pensaba, sentía vergüenza de sí
mismo.
Olivia no le respondió. No tenía por qué decírselo.
Ella, de espaldas a él, negó con la cabeza.
—¡Olivia! ¿Y si fuera un Adrián sin mancha, sin nada de qué avergonzarse?
—Adrián —dijo Olivia—, no tiene que ver con qué tipo de hombre seas. Soy yo la que no quiere volver atrás.
En serio espero no volver a verte nunca. Solo de pensar en vivir contigo me siento mal, ¿entiendes? No importa cómo seas: lo que pasó, el daño que ya hiciste, eso no se borra.
—Olivia... —Adrián la vio subir al auto, sintiendo un nudo en la garganta.
Quiso acercarse a la ventanilla para decirle algo más, pero un guardaespaldas se interpuso, bloqueándole la vista.
—Señor Vargas, por favor, compórtese.
Al final solo pudo ver, otra vez, cómo Olivia se alejaba dentro del auto.
Y ni siquiera sabía si esa sería la última vez que la vería.
*** Por la noche, Adrián fue a cenar a casa de la familia Montiel, como de costumbre.
Los padres de Leonardo ya se habían acostumbrado a sus visitas. Como sabían que iba a cenar, salían a comprar lo necesario y cocinaban con esmero; hasta le preguntaban qué se le antojaba para preparárselo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...