Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 437

El guardia de seguridad la miró fijamente.

—Con mayor razón no podemos dejarla ir. ¿Y si le pasa algo en el camino? Vamos a llamarle una ambulancia.

"¡Una ambulancia ni qué nada!"

Paulina maldijo para sus adentros. Aprovechó un descuido del guardia para salir corriendo, pensando en esconderse en el baño hasta que la policía se fuera.

Pero ya era tarde.

Un policía se plantó frente a ella.

—¿Usted es Paulina?

Ella se puso pálida y sacudió las manos una y otra vez.

—No, yo no soy, no soy yo, se equivocaron de persona.

—¿Nos permite ver su identificación?

Paulina se aferró al bolso.

—No, no traje identificación.

Pero la entrada al evento había sido con identificación oficial; era imposible que no la trajera. La mentira no se sostenía. Cuando hasta el guardia de seguridad sugirió que podían hacer un reconocimiento facial, Paulina se quedó sin argumentos. Se dio la vuelta y le gritó a Beto:

¡Beto! ¡Beto, ayúdame! ¡Beto!

Él estaba a punto de enloquecer. "¿Para qué

demonios lo llamaba esa loca ahora?"

—Beto, ¿ya no me vas a hacer caso? ¡Eres un desgraciado, tú fuiste el que...!

—¡Pau! —La voz de Beto atravesó la multitud. Lo vieron correr hacia ella con expresión de dolor—. Pau, jamás me imaginé que fueras capaz de algo así. ¿

Cómo pudiste?

Paulina entendió el mensaje.

Beto le estaba diciendo que dijera solo lo que convenía, que no dijera lo que no debía decir. Que él le conseguiría al mejor abogado y encontraría la forma de sacarla de ahí. Pero si abría la boca de más, entonces ya no podría hacer nada.

Y ese "no poder hacer nada" tenía muchos significados posibles: o se hundían juntos, o él se encargaba de ella para protegerse a sí mismo.

Beto se dirigió al policía:

—Oficial, ella está embarazada. Le pido, por favor, que la traten con cuidado.

Paulina volvió a entender. Lo que quería decir era que, estando embarazada, podían darle libertad bajo fianza.

Así que no le quedaba otra más que portarse bien, porque si no, no iba a quedar ni una sola persona dispuesta a pagar su fianza.

En este mundo, la única persona con la que podía contar era Beto.

Aunque él fuera una serpiente venenosa.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)