Capítulo 45 Tal vez sí... En la prepa le gustaba mucho, pero nunca tuvo el valor de acercarse a preguntarle nada. Si llegó a hacerlo, debió ser por pura necesidad en alguna situación muy específica.
Parecía divertirle el tema.
-¿Te acuerdas? ¿En qué momento viniste a buscarme? Recuerdo que casi no hablabas, eras muy seria.
-No me acuerdo... -respondió ella. No sentía que hubiera nada digno de recordar.
Con su matrimonio en este punto, ¿qué sentido tenía ponerse nostálgico por esos años?
"Adrián, ¿en serio ahora te gusta recordar el pasado? ¿ No tienes suficiente con Paulina como para estar de melancólico?", pensó.
-¿Quieres que te enseñe? -dijo él mientras hojeaba el libro de inglés-. Ya tiene mucho que no agarro un libro de estos, pero creo que todavía puedo ayudarte.
Sacudió un poco el cuaderno. Olivia se fijó en que, mientras pasaba las hojas, ya no traía el anillo de plata en el anular izquierdo.
¿Y ahora resulta que él podía enseñarle? ¡Difícilmente!
-No hace falta, igual no me va a servir de nada. Solo es para matar el tiempo y poder ver las series en su idioma original -respondió ella mientras empezaba a apartarle la mano.
-Es cierto, casi no sales de la casa...
Adrián dejó el libro a un lado y de pronto se dio cuenta de algo: estaban en una posición muy extraña mientras ella intentaba zafarse de él.
Arrugó la frente y le agarró las manos.
-i¿Qué haces?! Ya es tarde, ya me quiero dormirprotestó Olivia mientras forcejeaba para soltarse.
Él la sostuvo con una sola mano y, con la otra, sacó un anillo de su pijama para ponérselo a la fuerza.
Era el anillo de bodas que ella se había quitado en el auto.
Su expresión era difícil de leer, pero no se veía nada contento.
Luego, la miró a través del espejo del tocador mientras la empleada terminaba de secarle el cabello poco a pосо.
Doña Rosa también se sentía incómoda en ese ambiente. En cuanto terminó de secarle el cabello, salió de prisa y cerró la puerta tras de sí.
-Ya hay que dormir. ¿Te vas a quedar aquí? - preguntó Adrián mientras se levantaba.
-Sí, como sea -respondió ella y se acostó de una vez.
Tenía el cabello calientito y se sentía muy a gusto.
Además, como ese día había usado el champú artesanal de hierbas que trajo de casa de su abuela Mercedes, tenía un aroma muy especial. Ese champú no lo vendían en las tiendas; lo hacían en el pueblo con ingredientes naturales. Siempre que iba a Santa María se traía un poco porque le dejaba el cabello muy suave.
Poco después, él también se acostó. Olivia recordó que hace unos días él insistía en que volviera a la recámara principal, pero ahora resultaba que si ella se quedaba en la de visitas, él también lo hacía.
En fin. Cerró los ojos para ya no pelear, después de todo, en el cuarto principal tenía guardados varios libros y sus resultados del examen. Si él llegaba a verlos, se iba a armar un problema enorme.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...