Adrián no quería reconocer lo bien que se complementaban esos dos, lo mucho que combinaban, la armonía con la que bailaban juntos.
Lo que más le dolía era descubrir que ella podía seguir bailando, pero quien la ayudó a cumplir ese sueño no fue él.
Él era quien más deseaba que volviera al escenario, quien se esforzaba al máximo para levantarla en lo alto.
Cinco años, más de mil ochocientos días, lo dijo no menos de mil veces: "Olivia, yo más que nadie quiero que estés bien".
Ya fuera diciéndoselo a ella o repitiéndoselo en silencio a sí mismo, al final eligió la peor manera de demostrarlo.
Creyó que darle buena comida, buena ropa y una vida cómoda, asegurarle que nunca le faltara nada, era hacerla feliz. Nunca se le ocurrió que ella no era una mascota, nunca pensó que también quería tener su cielo donde volar alto.
Ahora, por fin alguien la sostenía en lo alto.
Brillaba tanto, resplandecía con tanta fuerza, igual que a los dieciséis años, cuando llegó dando volteretas hacia atrás hasta la fila de su grupo para la foto frente a todo el grado. ¿Ella misma no se daba cuenta de que en ese momento fue el centro de todas las miradas?
Por fin había vuelto a ser aquella chica.
Esa noche reprodujo el video una y otra vez, e incluso leyó todos los comentarios de la publicación.
Todos la elogiaban, y brotó en él un orgullo inexplicable: esa era su Olivia, jera su Olivia! Era extraordinaria, digna del cariño de todos.
Alguien le arrebató el celular de las manos. Eso lo hizo enfurecer.
—¡Devuélvemelo!
—¡Mira qué hora es! Llevas cinco horas pegado al celular, ¿y qué día es hoy? Al menos ten la decencia de desearle feliz Navidad a tu padre para que te dé tu aguinaldo.
—¡No quiero tu aguinaldo! Ya te dije, vine a acompañarte hasta el final. ¡No quiero nada! ¡
Devuélveme el celular! —Se lanzó a recuperarlo.
Roberto miró la pantalla y rio.
—Vaya, viendo a tu mujercita, ¿eh? Ah, no, perdón, tu ex.
Furioso, agarró el celular y se dispuso a irse a su habitación. Roberto volvió a hablar a sus espaldas:
—¿Recuerdas que una vez te mandé un correo?
Adrián se detuvo en seco.
Hubo una época en que su padre le envió muchos correos, pero él nunca respondió ninguno.
—En ese correo te pedí perdón. Te dije que lo que más lamentaba en esta vida era haberle fallado a tu madre. —Roberto sonaba triste—. No me contestaste, pero es obvio que tampoco tomaste en cuenta lo que te dije.
Adrián lo recordó: sí, recibió ese correo, pero lo leyó y lo borró.
En ese entonces, la mujer que llegó después traicionó
a su padre, y aquel hijo ni siquiera era suyo. Hundido por el desengaño, su padre le escribió ese correo. Lo único que Adrián sintió fue burla y satisfacción: era el precio justo por sus actos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...