Conmoción, arrepentimiento, culpa... Al escuchar la última frase, se rio con amargura.
—¿Cómo crees? Por más que yo fuera así, tampoco...
—¡Claro que sí! —lo interrumpió—. ¿Te acuerdas de la escena clásica de "Titanic"? El protagonista sostiene a la chica desde atrás, parados en la proa, como si volaran. Si fuéramos tú y yo, yo ya estaría en el fondo del mar.
—Olivia... yo no...
—¡Cállate! No quiero escuchar más estupideces. Lo nuestro ya quedó atrás, así que hazme el favor de largarte bien lejos.
Adrián agachó la cabeza. Pasó un buen rato antes de que la levantara, y le dedicó una sonrisa.
—Está bien. Me retiro, ¿te quedas aquí sola?
Olivia no le contestó; solo se dio la vuelta.
Pasó al menos un minuto y no se escuchó nada.
Volteó a mirar: él seguía exactamente en el mismo lugar.
—¿No que te ibas? ¿Qué esperas?
—Está bien, ya me voy. —Empezó a moverse, pero le dijo—: Olivia, camina un poco, estira el cuerpo para que se te baje la borrachera. Si te mueves, vas a dejar de tener frío.
Dicho eso, se fue trotando hacia el otro extremo del barco. La embarcación navegaba bastante estable, así que corría con paso firme.
No iba a salir corriendo detrás de él; no estaba loca.
Se dejó llevar por la música hasta perderse en ella. No se dio cuenta de que los marineros se fueron acercando a mirar, ni se detuvo a pensar quién tocaba la armónica. Era una canción que cualquiera de su país podía tararear, ¿no? Que un marinero lejos de casa la tocara en altamar era lo más natural del mundo.
El hombre que tocaba la armónica entre los marineros, al verla danzando en cubierta, sintió que los recuerdos lo arrastraban de vuelta a aquellos días luminosos de los dieciséis años: la chica de uniforme militar, con su trenza, las polainas ajustadas a las piernas, girando, dando saltos mortales, saltando en la sala de ensayos...
Aquel muchacho distante y reservado que, parado afuera de la ventana, arrancaba una hoja de un árbol y, siguiendo el ritmo de la música del salón de ensayos, soplaba esa misma melodía.
Ella adentro, entregada al baile; él afuera, pausado, escoltando sus movimientos.
El alboroto y los aplausos interrumpieron sus recuerdos, ahogando el sonido de la armónica. La chica en cubierta dejó de bailar. Su mirada cruzó el grupo de personas y encontró al hombre que todavía sostenía la armónica contra los labios. En sus ojos parecía decir: "Así que eras tú".
Sí... era él.
Desde los dieciséis años hasta ahora, siempre fue él

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...