Capítulo 50 -¡Parece que ya le agarraste el gustoa desafiarme! - exclamó él con una mirada de indignación.
Pensó que, últimamente, el temperamento de su esposo también se había salido de control. El señor Vargas, siempre tan estable y tranquilo, había desaparecido, y Paulina se llevaba todo el crédito por eso.
-Parece que me equivoqué contigo -continuó Adrián -. Siempre pensé que eras una mujer prudente y razonable, pero ahora veo que te encanta hacer drama. Deberías aprender de Pau...
-No me interesa verla. Con que la veas tú es más que suficiente; puedes verla doble de mi parte, ¿está bien?-Lo interrumpió, pues no tenía la menor.
intención de escuchar una lista de las supuestas virtudes de Paulina.
Él se mostró bastante molesto tras ser callado de esa manera varias veces.
-¡Pues voy a ir y luego no quiero que te estés quejando!
En esa ocasión, Olivia se puso los audífonos.
Él la dejó en la entrada del residencial y le pidió que bajara del auto.
-Tengo una junta todavía. En la noche...
Olivia bajó y cerró la puerta de golpe. No le importaba en lo más mínimo lo que él fuera a hacer por la noche.
Ya tarde, doña Rosa preparó las langostas, pero ella no probó ni un bocado. Solo comió un poco de ensalada y se encerró en su cuarto para buscar vuelos y comprar su boleto a la capital.
"Si me voy a la capital sin avisarle a Adrián, no habrá problema, ¿verdad?"
Cerca de las nueve, recibió la notificación para llenar el formulario de su visa de estudiante. Había sido muy rápido.
Sintió una gran emoción y comenzó a revisar cada punto con cuidado, llenando los espacios mientras verificaba qué documentos le faltaban.
A las once, el sonido de la puerta anunció que él había regresado.
Olivia cerró la computadora y se recostó en la cama fingiendo que revisaba su celular. Desde ahí, escuchó cómo hablaba con doña Rosa en el pasillo.
-Le pedí que preparara la cena según los gustos de mi esposa, ¿por qué preparó comida picante de nuevo?
-Fue la señora quien me pidió... que las hiciera así - respondió nerviosa la empleada.
-¿Y ella no comió nada?
-No, señor...
Adrián jaló una silla y se sentó frente a la cama.
"¿Ahora qué quiere?" Él sacó su celular y tecleó frente a ella. Un instante después, el celular de Olivia vibró con una notificación: había recibido una transferencia de una suma considerable en su cuenta de banco.
-A Pau le gustaron mucho los anillos. Como de todas formas los ibas a vender en esa página de segunda mano, se los di a ella. Quédate con ese dinero y cómprate lo que más te guste.
Así que era por eso. Con razón se portaba tan amable.
Le dio la espalda y soltó un simple:
-Ah, está bien.
"Cuenta regresiva para dejar a Adrián: Día 25. Le.
regaló nuestros anillos de boda a otra mujer. Pero bueno, si ya ni siquiera lo quiero a él, ¿por qué me importarían un par de anillos?" -¿Hoy vas a estar así de tranquila? -Su voz se volvió más suave-. Tenía la intención de recuperarlos para ti, pero es obvio que no te gusta nada de lo que te compro.
-Sí, no pasa nada.
-¿Tan obediente? -Él pareció relajarse-. A Pau le encanta presumir sus fotos, todavía tiene mentalidad de niña, no te lo tomes a mal.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...