Aunque las bailarinas de la compañía rondaban los veinte años, no había ninguna que no llevara más de una década entrenando, y todas conocían bien el sacrificio que ese camino implicaba y el respeto sagrado que se le debía al escenario.
La función era al día siguiente y los protagonistas no llegaban al segundo ensayo. ¿Qué significaba eso?
Si no podían ensayar, ¿cómo iban a salir al escenario el día siguiente? ¿Cómo se podía garantizar que el marcaje saliera sin errores en un recinto desconocido para ellos? ¡Y encima eran los protagonistas!
Para colmo, era una falta de respeto para todos, después de tantos meses de ensayos, el esfuerzo y las lesiones que cargaban por los entrenamientos.
Pero nadie se atrevía a decirlo, porque todos sabían que el bailarín principal era el novio de la maestra.
Todos miraban a Olivia. Era el último ensayo general.
Olivia recorrió con la mirada los ojos que la observaban y, por fin, tomó una decisión dolorosa. Le preguntó al bailarín suplente:
—Mañana sales tú al escenario. ¿Te sientes confiado para hacerlo?
No se lo esperaba, y se quedó paralizado.
—¿Tienes confianza? —Volvió a preguntar Olivia, alzando la voz.
El suplente dudó un instante y respondió en voz alta:
—¡Sí!
Olivia dijo para sí misma: “Bien. A partir de ahora, en este espectáculo, el bailarín principal eres tú”.
Pero ¿y la bailarina principal?
Su compañía recién comenzaba, y como nunca habían encontrado a la suplente femenina ideal, habían depositado todas sus esperanzas en Fabiola. Al menos para la función del Festival Internacional de las Artes, ella era una garantía absoluta. Olivia incluso pensaba que, tras esa presentación, se tomaría el tiempo para formar a alguien más con calma.
Pero en ese momento…
—Maestra, ¿y si lo baila usted? —propuso una bailarina en voz baja.
—Es verdad, la coreografía es suya, nadie lo conoce mejor. Además, se ha recuperado muchísimo.
—Sí, en todos los ensayos usted fue la que marcó los pasos.
¿De verdad era tan difícil que dos personas estuvieran bien juntas?
Al día siguiente era la función oficial.
Por la tarde llegaron al teatro, se maquillaron y se prepararon.
Y para entonces, Julián y Fabiola seguían sin aparecer.
Pero, en medio de los preparativos llenos de tensión, todos se habían olvidado de esos dos. ¡Lo más importante en ese momento era la función! ¡Era la primera vez que el espectáculo se presentaba ante el mundo!
Lo que no sabían era que los protagonistas originales ya habían llegado, y estaban afuera del teatro, esperando a que Olivia volviera a llamarlos.
Fabiola empezaba a inquietarse.
—Julián, la maestra todavía no nos ha llamado. ¿No nos irá a dejar fuera de la función?
—Imposible —dijo él—. Seguro que nos llama. ¿Quién va a reemplazarnos? ¿Mi suplente baila mejor que yo? Si así fuera, no sería el suplente. Y tú ni se diga; eres irremplazable.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...