Santiago entrecerró los ojos. ¿Qué hacía Adrián llamándolo a esta hora?
Aun así, contestó.
—Señor… Muñoz —dijo Adrián del otro lado de la línea.
Santiago arrugó la frente. ¿Qué demonios quería decir?
—Señor Muñoz, perdone el atrevimiento de llamarlo. Quería preguntarle si Olivia no está pasando por un buen momento.
—¿Cómo lo sabes? —Santiago apretó más el entrecejo.
—Lo supuse —contestó Adrián—. Hace varios días que no va a la clínica ni a los ensayos. Las bailarinas de la compañía no saben qué pasó. Eso no es propio de ella. Después de un recital tan exitoso, lo normal sería que se entregara con pasión a los ensayos. Así que… o está enferma, o…
A Santiago se le encendió el foco de pronto.
—¿La conoces bien?
Después de todo, él había estado ausente mientras su prima crecía. Adrián era un patán, eso era cierto, pero llevaban más de diez años de conocerse: tres como compañeros de clase, cinco como esposos y otro tanto ya divorciados. Quizá él podría encontrar la manera de resolver su conflicto.
—Bastante bien. De hecho, soy una de las personas que mejor la conoce en este mundo. Más que Julián.
Santiago se rio con sarcasmo.
—¿Y todavía te atreves a decir eso?
Adrián titubeó.
—Sí, fui un canalla, no lo niego. Pero ahora que recapacité, sigo siendo el que mejor la entiende. Olivia… está dolida, ¿no? Y no es un dolor cualquiera.
Lo afirmaba con tanta seguridad porque Olivia, desde niña, había sido firme y resistente. Crecer en una familia como la suya la había templado: como rama que se dobla, pero no se rompe, jamás había sido derribada del todo. Y si de heridas se trataba, el daño que él, ese patán, le hizo durante cinco años de matrimonio era el más grande de todos. Aun así, ni siquiera eso logró quebrar su determinación de seguir adelante.
Pero ahora, por culpa de Julián, dejó el baile y abandonó la rehabilitación. Eso solo significaba una cosa: la herida que estaba sufriendo era peor que la que él mismo le causó.
Santiago rio con frialdad.
—Ni el acta de matrimonio te frenó las ganas de serle infiel. ¿Te detendría una novia?
—Señor Muñoz. —Adrián sonó algo incómodo y sonrió con amargura—. Hay errores que, una vez cometidos, no se repiten.
De niño, la maestra siempre decía que reconocer el error y enmendarse era cosa de ser buen niño. Pero, ya de adulto, uno entendía que hay fallas que, una vez cometidas, no dan jamás una segunda oportunidad para corregirse.
—No le he ocultado nada a Anna. Ella lo sabe todo, y esta vez tampoco será distinto —dijo Adrián.
—Está bien.
Santiago, a estas alturas, también estaba sin recursos. Por mucho dinero que tuviera, por más caro que fuera el psicólogo que pudiera contratar, había cosas en las que estaba con las manos atadas.
—Inténtalo. Si logras sacar a Olivia de ese estado, no volveremos a mencionar lo que hiciste en el pasado. Pero…

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Quero saber si se divorcian ya he leído mucho y no veo que se divorcien el no la deja ser feliz pero si está con la otra y saber si el imbécil de Adrian si se da cuenta de quién su preciosa Pau...
Julián no me gusta para Olivia aunque me parece contradictoria la actitud de Olivia juzgaba todo lo que Adrian hacia pero justifica las actitudes controladoras de Julian el quiere borrar todo su pasado como si no existiera ya da cringe leer, ella lo justifica todo el tiempo y permite todo eso aparte es muy extraño que se encuentre con Adrian en todos lados...
Las críticas que he leído me parecen bastante generosas. Llegué hasta el capítulo 350 de una novela que supera los 600 y, para ese punto, ya me resultaba innecesario el rumbo que había tomado. Al principio tiene una narrativa interesante y buen ritmo, pero en lugar de profundizar en los personajes y desarrollar con mayor riqueza la línea narrativa inicial, la historia opta por prolongarse innecesariamente. Se acumulan giros cada vez más irracionales, coincidencias poco creíbles y conflictos que parecen creados únicamente para alargar la trama. En lugar de mantener el interés, termina aburriendo. Además, los personajes van perdiendo sustancia. Los diálogos y las situaciones se repiten, los conflictos se reciclan y sus decisiones dejan de resultar naturales. Los giros pueden ser inesperados, pero necesitan cierta coherencia para resultar creíbles; cuando esta se pierde, dejan de sorprender. Creo que Mi Desamor Ideal habría funcionado mucho mejor con una trama más corta, mejor desarrollada y centrada en profundizar a sus personajes. El inicio promete, pero la extensión termina jugando en su contra. Para el capítulo 350 ya había perdido completamente el interés y la dejé por aburrimiento....
Mesma história que "5 anos de um casamento vazio" Isaac,Lorena e Aurora!...
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...