Capítulo 56 A pesar de todo, no le tenía miedo a su ira.
Julián intentó ponerse frente a ella de nuevo para protegerla, lo que provocó que Adrián se molestara todavía más.
-¡Ven acá!
Olivia tenía toda la intención de acercarse; después de todo, era su turno para que el doctor la revisara, así que no tenía sentido quedarse atrás.
Caminó hasta quedar frente a su esposo y sonrió.
-Este es mi turno y vengo a que me revisen la pierna.
¿Vas a quitármelo para dárselo a ella?
Al escuchar la palabra "pierna", Adrián perdió todo el color de la cara.
Esa mención era su punto débil, la herida abierta que marcaba su matrimonio.
-Adri. -Paulina lo tomó de la manga.
-Pau. -La expresión de Adrián se suavizó.
-No te preocupes, Adri, ya no quiero el turno. Está bien, que pase Olivia primero; ya le debemos demasiado. -La mujer dejó de lado su actitud caprichosa de hace un momento y se mostró dócil, incluso sus ojos se pusieron rojos de forma muy dramática.
-Siento mucho que tengas que pasar por esto, Pau - murmuró él.
Ella sonrió y negó.
-No pasa nada. Si no te apoyo, ¿quién más lo va a hacer?
Dicho esto, se llevó a Adrián lejos de la puerta y le dijo a la otra mujer con voz suave:
-Adelante, entra tú. Yo vendré otro día.
De pronto, Olivia sintió que en este enfrentamiento daba igual quién ganara; siempre terminaba perdiendo.
Si le hubiera cedido el lugar a Paulina, habría sido una derrota obvia, pero ahora que iba a entrar, sentía que el resultado era el mismo.
¿Pero qué más daba?
Ganar o perder ya no era lo más importante.


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