Capítulo 601
Santiago la tomó por los hombros y la abrazó un momento.
En ese momento no hubo palabras. Esa pregunta tampoco tenía respuesta. Quizá no responder era la mejor respuesta.
El estado de Adrián era muy grave. Olivia se enteró por Anna de que Adrián tenía rupturas en órganos internos y, además, fracturas en la parte inferior del cuerpo. Deseaba que las heridas de Adrián fueran como las de los guardaespaldas, solo fracturas, y que no afectaran su forma de caminar como le habfa pasado a ella.
También pensó en ir a visitarlo. Aunque estaba en terapia intensiva, el hospital tenía un horario de visitas; sin embargo, ella solo era su exesposa. Ese día, antes de ir al hospital a ver a Daniel y a Erik, se armó de valor y llamó a Anna. Dudó un momento y preguntó:
—Anna, esta tarde, en el horario de visitas, ¿puedo ir contigo a ver a Adriárp
Anna titubeó un instante, pero rechazó la petición.
—Olivia, mejor no.
Ella se sintió algo incómoda y no le pareció bien seguir insistiendo, así que solo dijo:
—Entonces... está bien, yo...
Como exesposa. en efecto no debía interesarse tanto por Adrián.
—Solo„, lo siento mucho —dijo en voz baja-
—Cuando esté un poco mejor y salga de terapia intensiva, ya veremos. Para entonces te aviso — agregó Anna.
—Bien„.
Y así colgaron. Olivia se quedó con el celular en la mano y ni siquiera notó en qué momento Mercedes llegó a su lado.
—la llamó la abuela.
Olivia se volvió, recompuso un poco su ánimo y dijo:
—Abuelita, ¿ya estás lista? Entonces vamos
Mercedes quería acompañarla al hospital. La mujer había sido bondadosa toda su vida y les tenía mucho cariño a los tres jóvenes,
Ella llevó caldos caseros
—Quién sabe qué podrán comer, mejor traigo esto — dijo.
Llevó cuatro o cinco recipientes. A Olivia se le hizo otro nudo en la garganta. Daniel y Erik ya podían comer casi de todo; solo Adrián...
Ahora extremaban aún más la cautela al salir, así que de nuevo partieron tres autos a la vez, todos llenos de guardaespaldas
Daniel y Erik estaban internados, uno en traumatología y el otro en cirugía, ambos en habitaciones VIP que había gestionado Santiago.
La abuela llevó un caldo distinto para cada uno. Daniel tenía una herida de bala, así que le preparó un caldo de pollo para que recuperara fuerzas; Erik tenía una fractura así que le llevó un caldo de huesos para ayudarlo a reponerse.
Además, había preparado fruta, toda cortada y acomodada con esmero. Daniel y Erik se quedaron pasmados al ver todo- Como casi nunca habían tomado un caldo casero como ese, en cuanto lo probaron no pudieron parar de comer y cada uno se terminó su porción.
La abuela se sintió un poco mejor y los miraba como si fueran sus hijos; con ternura les preguntaba si les dolían las heridas.
Los dos jóvenes se apresuraron a negarlo.
—Si les gustó, mañana les preparo más. En serio que son... —La abuela no dejaba de sentirse mal; eran apenas unos muchachos que hablan arriesgado la vida por protegerla.
Tras charlar un rato, logro conmover a los dos muchachones hasta las lágrimas, Después de pasar un rato en cada habitación, Olivia y la abuela se fueron.
A juzgar por cómo se veían los dos, parecía que se recuperaban bien; seguramente en unos días les daríàn de alta.
Solo Adrián..
—Oli —dijo la abuela—, aunque no podamos ver a Adrián, no está de más ir a preguntarle al médico cómo sigue, para quedarnos más tranquilas.
A Olivia le pareció buena idea. Todo lo que sabía de Adrián venía de su primo Santiago y de Anna, y preguntarle al médico le daría una respuesta más clara.
Así que llevó a la abuela hacia terapia intensiva. Entonces vio a Adrián.

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