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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 657

La noche de la función, Leonardo la llevó de regreso. Esos días era Santiago quien la llevaba y la traía de la escuela, pero esa vez, como iban a ver el recital, ella le mandó un mensaje a su primo.

Durante la función, guardó el celular y la mochila en uno de los casilleros de afuera del teatro; al salir, tanto el celular de Leonardo como el suyo estaban sin batería.

Leonardo no se iba a quedar tranquilo si la dejaba tomar el autobús sola a esas horas, así que la acompañó.

De todos modos, ya se la sabía de memoria esa ruta. Ambos pagaron con monedas y subieron al autobús. ¿Quién iba a imaginar que la abuela y la tía de Olivia estarían asomadas a la entrada del jardín, esperándola? Al verla, por fin respiraron, más tranquilas.

—Por fin llegaste. Tu primo salió a buscarte; tenías el celular apagado.

—¿Y Santiago? —Olivia no lo veía por ningún lado.

—¡Te está buscando por todas partes! —dijo Lorena.

Olivia se sintió mal.

—Perdón, tía, abuelita, se murió la batería del celular…

—¡Ya, ni lo menciones! ¿Qué disculpas ni qué nada entre familia? —dijo Lorena enseguida, mientras miraba a Leonardo de arriba a abajo.

—Buenas noches, señora. Buenas noches. —Leonardo, en cambio, se mostró desenvuelto y de buenos modales.

—Es mi compañero. Vimos la función juntos y me acompañó hasta casa. —Olivia lo presentó enseguida.

Lorena sonrió.

—Gracias, muchacho. Hace calor; pasa a tomar un vaso de agua.

—Es que… ya es muy tarde. Mejor me voy…

Así que, si tanto le gustaba, podía llevársela y ya. Claro que, después de que Leonardo se fue, no se salvó del interrogatorio de su tía y su abuela.

Lorena llevaba mucho tiempo en el extranjero, donde era de lo más normal que una estudiante de preparatoria tuviera novio, así que se lo tomó con curiosidad de chismosa; a la abuela, en cambio, sí le preocupó.

Olivia juró y perjuró ante su abuela hasta que por fin la dejaron en paz. Pero, de camino a su cuarto, alcanzó a escuchar a la abuela decirle a Lorena:

—Dime, ¿cómo me voy a ir tranquila con ustedes al extranjero? ¿Y Oli, qué? Una niña tan joven siempre preocupa.

La tía y el primo ya habían empezado a tratar de convencer a la abuela. Pero era evidente que no lo habían logrado.

Olivia tampoco quería ir al cumpleaños de Adrián.

Ahora daba por hecho que había vuelto al pasado. Si todo era cierto, con Adrián su objetivo inicial no cambiaría nunca; consistía en no volver a enamorarse de él, no dejar que se cruzara con Paulina y cortar de raíz todo lo que les causaba sufrimiento a ambos.

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