Capítulo 75 -Adri, ¿no te cansas de estar de aquí para allá desde tan temprano? No pasa nada si entregas la habitación más tarde -dijo Beto.
-¿Que fuera más tarde? Si no vengo temprano, se me escapa -contestó Adrián.
-¿Qué importa si se va? De cualquier manera tiene que tomar un avión para regresar a casa, ¿no?
Adrián pareció quedarse sin palabras. Después de un momento, admitió:
-Tienes razón. Es solo que me gana el coraje.
-A mí también me daría coraje. Gastaste tu dinero y todavía te engaña. Tuviste que dejarla desde hace mucho.
-Para mí que le hace falta un buen susto. Adri, eres demasiado blando. Si fueras más duro con ella, verías cómo se calma unos días.
"Vaya, qué bonitas amistades tiene".
"Siempre son iguales".
"No les creería si pasara un solo día sin que hablaran pestes de mí".
Paulina intervino en ese momento:
-Ya dejen de decir eso. Adri ya tiene suficiente con lo mal que se siente como para que ustedes lo presionen más. Además, él es así de bueno y generoso, por eso les ha ido tan bien a ustedes también. Si Adri fuera tan fijado en los negocios, todos estarían pasando hambre.
Se quedaron callados un momento antes de que Beto continuara:
-Es cierto. Si Adri no fuera tan leal, no seríamos como hermanos. Solo nos preocupa lo que le pasa.
Pau, en serio que tú eres la única que lo entiende bien.
-Sí, qué bueno que estás aquí y que regresaste - añadió Nicolás-. Adri la ha pasado muy mal estos años. Necesitaba a alguien como tú a su lado, alguien que en serio se preocupe por él.
Adrián, que estaba de espaldas a ella, mostró una ligera sorpresa al verla ahí, pero no fue nada exagerado.
Olivia pudo leer el mismo mensaje en los ojos de los cuatro: "¿Nos habrá escuchado?" Ella simplemente sonrió, tomó la taza de café que Adrián tenía enfrente y se la acercó a los labios.
Adrián se quedó inmóvil, mirando la taza con fijeza.
Olivia empezó a inclinarla poco a poco hasta que el líquido tocó su boca, pero él no abrió los labios. El café comenzó a escurrir gota a gota, manchándole toda la roра.
Cuando ya se había derramado casi media taza, Olivia la dejó en la mesa y fingió asombro.
-jAy! ¿Por qué no te lo tomaste? ¡Pensé que ya estabas bebiendo!
-Olivia... -Paulina miró la ropa de Adrián con los ojos llorosos-. ¿Qué es lo que quieres? Si alguien tiene la culpa soy yo, pero no trates así a Adri...
-Esto no tiene nada que ver contigo, Pau -respondió Olivia, imitando el tono de Adrián con una sonrisa muy amable-. Solo quería que tomara café. Pensé que ya lo estaba haciendo, no sabía que se le iba a salir todo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...