Capítulo 76 Al terminar de hablar, bajó la mirada hacia Adrián y le dijo:
-Perdona, señor Vargas, no me di cuenta. Pero, ¿de plano el café sabe tan mal que no le diste ni un trago?
Por cierto, ¿lo que está amargo es el café o tu vida?
¡Clanc!
Fue el sonido de la cuchara de otro de los amigos de Adrián al caer dentro de su plato.
Esa frase de Olivia significaba que había escuchado absolutamente todo lo que estaban murmurando hace un momento.
-¿Qué pasó, Nico? ¿Por qué no puedes ni sostener la cuchara? ¿A poco los asusté? Lo siento mucho, mejor ya me voy para que puedan desayunar a gusto.
Tras decir esto, Olivia sonrió amable y comenzó a salir del restaurante caminando con lentitud.
Detrás de ella se escuchó el tintineo de los cubiertos y luego la voz de Paulina, que entre sollozos intentaba calmar a los demás.
-No empieces, no hagas una tontería, ¿sí? ¿Ya pensaste en cómo se va a sentir Adri? ¿Podemos intentar ver las cosas desde su lugar por una vez? Yo voy, déjenme ir a hablar con ella.
Paulina la llamó desde atrás.
Como Olivia tenía problemas para caminar, no tardó nada en alcanzarla.
Se plantó frente a ella y, antes de decir una sola palabra, comenzó a llorar.
-Perdóname. Lo de anoche fue mi culpa, no debí pedirle a Adri que viniera conmigo. Pero en serio tenía mucho miedo... Pasé por cosas que ni te imaginas y tuve una pesadilla horrible. Sé que estuvo mal, me equivoqué. Si quieres desquitarte con alguien, hazlo conmigo; si quieres lanzarle agua a alguien, lánzamela a mí, pero no te enojes con Adri, ¿está bien?
Adrián, que se había quedado sentado sin moverse, se levantó en cuanto vio que Paulina iba tras Olivia.
Olivia tomó unos pañuelos de una mesa vacía que estaba cerca y se los puso a Paulina en las manos con una sonrisa radiante.
-Lo sé, si hasta los escuché anoche. Es normal que acompañaras a Pau porque ella tenía miedo. Yo no soy así, a mí no me dan miedo esas cosas, así que no pasa nada. Vamos, Pau, ayúdalo a limpiarse el café que se le cayó. Ya me voy.
El ambiente volvió a tensarse.
Paulina se quedó viendo cómo Olivia se alejaba y luego miró a Adrián. Sintió como si hubiera intentado dar un golpe con todas sus fuerzas y solo le hubiera pegado al aire.
¿Qué se suponía que significaba esa actitud? ¡Ni siquiera la dejó terminar su actuación!
A Adrián también le costaba creerlo. Últimamente, la actitud de Olivia hacia él y hacia Paulina era demasiado indiferente.
-Ay, ¿no ven que lo hace a propósito? Te quiere hacer psicología inversa; solo finge que no le importa para que tú, Adri, vayas detrás de ella. Tuve varias novias que hacían lo mismo. Pero en cuanto terminaba con ellas en serio, se ponían a chillar, hacían un escándalo y hasta me amenazaban con estupideces para que regresáramos. Las mujeres a veces son demasiado complicadas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...