Capítulo 77 -Mira, yo pienso lo mismo que Beto. Esos son truquitos que usan las mujeres. Es lo mismo que está haciendo ahora al juntarse con el hijo del señor Salazar. Piénsenlo, con todo el dinero que tiene esa familia, ese tipo nació en cuna de oro. Ha visto a las mujeres más hermosas del mundo y tiene a actrices haciendo fila para salir con él, ¿en serio creen que se fijaría en Olivia?
-¡Ay, no sean así! No hablen así de la esposa de Adri, i lo van a hacer sentir mal! -Pau usó un tono de fingido reproche-. Aunque... Nico no lo dice por menospreciar a Olivia, sino porque... bueno, solo dice lo que es. Yo también soy mujer y entiendo cómo piensan. Solo quiere llamar tu atención. Yo... yo a veces también he hecho cosas así...
La voz de Adrián se escuchó al final, terminando con el drama de la mañana.
-Ya sé qué pasa con Olivia. Es mi responsabilidad y es asunto mío. Desde que nos casamos mi plan era lidiar con esto yo solo, nunca quise involucrarlos. No pensé que terminarían pasando por estos malos ratos por mi culpa.
-¿Qué dices? Somos amigos, no tienes por qué ser tan formal con nosotros.
-Exacto, Adri. Solo nos preocupa que tú seas el que la esté pasando mal...
Olivia salió del restaurante y dejó de escuchar.
La amargura del café americano que tomó por la mañana se le quedó pegada desde la lengua hasta el estómago; sentía que todo su ser estaba impregnado de ese sabor amargo.
Para Adrián, los que siempre habían estado sufriendo eran sus amigos y su adorada Pau.
Por suerte, todavía no era demasiado tarde.
Por suerte, no desperdició esos últimos cinco años.
No quería ni imaginar lo desesperada y desamparada que se sentiría en este momento si se hubiera pasado ese tiempo sin hacer nada por su cuenta.
Subió a su habitación y, sin perder un segundo, tomó su equipaje y se fue al aeropuerto.
Como no había desayunado bien, comió algo en la sala de espera del aeropuerto y poco después llegó la hora de abordar.
En ese modelo de avión, los asientos de clase ejecutiva estaban distribuidos con un lugar junto a cada ventana y dos en la parte central.
Eligió la ventana.
Al sentarse, apagó su celular y, mientras esperaba el despegue, sacó de su bolso una novela en inglés para leer.
Eso había sido parte de su rutina durante los últimos cinco años; leía un poco cada día, ya fueran un par de páginas o capítulos enteros.
Mientras leía, escuchó unas voces muy conocidas que entraban a la cabina.
Los saludó como si fueran unos vecinos cualquiera o conocidos lejanos. Ni siquiera miró a Adrián; solo de reojo notó que él hizo un gesto extraño que desapareció enseguida.
Era imposible que él no supiera que ella iba en ese vuelo, ¿no había revisado ya toda la información de su viaje?
Pau sonrió con mucha dulzura.
-¡Sí, qué casualidad!
Una azafata se acercó para ofrecerles algo de comer y de beber. Pau le entregó la pequeña manta que venía en el asiento.
-No voy a querer esto, por favor lléveselo.
-Claro que sí -respondió la azafata.
En cuanto se llevaron la manta, Pau comentó:
-Esa manta se ve sucia, no me da confianza usarla...

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...