Capítulo 87 Asomó apenas la cabeza y volvió a esconderse.
-Voy a ver qué pasa -le dijo Adrián antes de levantarse y salir de la habitación.
Afuera estaba Paulina, sosteniendo un ramo de flores con timidez y duda.
-¿Cómo está Olivia? Quería pasar a verla, pero me da miedo que no le caiga bien mi visita o que no quiera verme.
-No es nada grave, solo necesita descansar un poco -respondió Adrián. Pensó en que, en efecto, a Olivia no le agradaba Paulina, así que añadió-: Yo le entrego las flores de tu parte. Ahora no se siente muy bien, mejor regresa luego.
-Está bien... -En realidad, Paulina no tenía el menor interés en ver a Olivia; con ver a Adrián le bastaba. Se mordió el labio y sus ojos se pusieron rojos-.
Perdóname, todo fue mi culpa. Como tu asistente personal, cometí un error en el trabajo y causé que Olivia pasara por este horror. Qué bueno que no pasó a mayores, porque si no... ni entregando mi propia vida podría pagarle lo que le hice.
Dicho esto, se puso a llorar.
Desde el cuarto de observación, Olivia escuchó cada palabra. ¿Así que Paulina ahora era su asistente personal? Eso significaba que viajaban juntos, que estaban todo el día cerca...
Pero claro, si ella era su asistente, entonces todo lo que pasó tenía una explicación lógica.
Afuera, Adrián terminó consolando a Paulina.
-Todavía no sabemos bien cómo pasó todo. Deja que instale a Olivia y luego regresaré a la oficina para investigar a fondo.
Paulina sorbió por la nariz, tratando de contener el llanto.
-Beto y Nico ya estuvieron revisando. Dicen que fue un corto circuito en la sala de juntas; parece que los cables ya estaban viejos. Debí haberlos revisado antes, en serio lo siento...
-Si fue un problema de los cables, no tienes la culpa.
Tú qué vas a saber de electricidad. Vete; hay que esperar el reporte de los bomberos y yo todavía me tardaré un rato aquí -le dijo él.

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