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Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 13

Samuel le pidió a Nerea que lo acompañara a la empresa para recoger información sobre los proyectos del Instituto, así podría familiarizarse con ellos durante el fin de semana antes de entrar oficialmente el lunes.

Se despidieron de Chema y salieron. Como cada uno llevaba su coche, quedaron de verse en el estacionamiento de la empresa.

Nerea acababa de llegar a su coche cuando vio a alguien parada junto a él. Al acercarse, se dio cuenta de que era Felicia Vega, la hermana de Cristian.

Al ver que era Nerea, Felicia abrió los ojos como platos.

—¡Nerea! ¡Qué atrevida eres! ¿Cómo te atreves a sacar este coche para presumir? ¿Sabes cuánto cuesta? ¡Más de 20 millones de pesos! ¡Solo hay dos en todo el país!

Nerea frunció el ceño ligeramente.

—Felicia, no sé si recuerdas que sigo siendo tu cuñada.

En todos esos años de matrimonio, Felicia jamás la había llamado «cuñada» con respeto. Siempre que se veían, la llamaba por su nombre con un tono grosero y altanero, como si estuviera hablándole a la sirvienta de la casa.

Y ella, queriendo ganar el corazón de Cristian, siempre había tolerado y consentido a Felicia, cumpliendo sus caprichos arrogantes, aunque la tratara como a una empleada.

Ahora que lo pensaba, aquella versión de sí misma había sido patética, ridícula y tonta. ¿Cómo no entendió entonces que la razón por la que Felicia se atrevía a pisotearla con tanta desfachatez era porque Cristian lo permitía tácitamente?

Felicia soltó un bufido de desprecio.

—¿Tú? ¿Quieres que te llame «cuñada» con respeto? ¡Sigue soñando! Mírate al espejo, a ver si te lo mereces. Eres una amargada que solo sirve para lavar y cocinar. ¡Si no hubieras drogado a mi hermano para quedar embarazada, jamás te habrías casado con él!

Esa droga...

No había sido ella, pero nadie le creería, porque todos sabían que venía de una familia de médicos y que la única beneficiada había sido ella. Logró casarse con Cristian.

Eso provocó que Cristian rompiera con su antiguo amor, Isabel. Isabel se fue al extranjero a estudiar y apenas hace un año regresó triunfante.

Al volver, Isabel ayudó a Cristian a cerrar un contrato enorme con el extranjero, convirtiéndose en vicepresidenta del Grupo Vega. A menudo acompañaba a Cristian a eventos sociales, inseparables, como la pareja perfecta.

Y ella...

Tras años de casada, sin logros académicos, sin carrera, a los ojos de todos era solo una mantenida. Y al final, ni siquiera pudo mantener a su familia; marido e hijo la traicionaron.

Qué lamentable.

No era de extrañar que Felicia la despreciara.

—¡Nerea, dame las llaves del coche! —Felicia extendió la mano. Pensaba conducir ese coche para ver a sus amigas.

Cuando su hermano compró el coche, ella se lo había pedido, pero él dijo que era el regalo de cumpleaños para Isa.

Isa era su futura cuñada, la trataba bien y era exitosa. Siendo su regalo, Felicia lo aceptó. ¡Pero jamás imaginó que Nerea tendría el descaro de sacarlo!

Si ya lo había visto, ella se lo llevaría a su futura cuñada y, de paso, lo conduciría un rato. Isa no se enojaría y Cris tampoco la culparía a ella. La culpa sería de Nerea.

Capítulo 13 1

Capítulo 13 2

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