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Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 531

Nerea ya había transmitido en vivo una vez, enfrentándose sola a los tres grandes hackers de la «dark web».

Su talento en informática era conocido por todos.

Ahora, los de arriba habían decidido devolverle el «favor» a GY, la institución de investigación científica más importante de Estados Unidos, con un gran regalo.

Encabezados por Fabiola Rangel, decenas de genios informáticos de toda Latinoamérica se reunieron.

Su objetivo: hackear la base de datos de GY y hacer pública toda la investigación sobre el virus zombi.

Dejar que el mundo entero los juzgara.

Tras escuchar a Fabiola, Nerea respondió con tono firme:

—No hay problema, Fabiola.

Fabiola siempre había confiado en Nerea. Justo cuando iba a colgar, recordó algo y preguntó:

—¿Puedes contactar a Cristian? Lo he estado llamando, pero no contesta.

Aunque Fabiola no aprobaba la calidad humana de Cristian, tenía que admitir su talento en la inteligencia artificial.

—Le hicieron una craneotomía, sigue en terapia intensiva. Búscate a otro.

Fabiola se sorprendió:

—¿Una craneotomía?

—Es una larga historia, luego te cuento el chisme cuando nos veamos.

Aunque Fabiola sentía curiosidad, no era momento para el chisme. Colgaron.

Nerea continuó cortándole el pelo a Ulises.

—Mamá, ¿cómo salió la operación de papá? —preguntó el niño.

—Tranquilo, fue un éxito. No se va a morir.

—Entonces, mamá, después de esa cirugía para borrar la memoria, ¿ya no se acordará de ti? —insistió Ulises.

Nerea no le había ocultado nada a su hijo. Se lo había explicado antes de la operación.

—Así es, no se acordará.

Al menos, eso fue lo que pasó en su pesadilla.

En aquella pesadilla, Cristian aprovechaba que ella estaba herida para traer a un equipo médico y borrarle la memoria sin su consentimiento.

Tras esa cirugía, ella olvidó todo su pasado y nunca más volvió a recordar nada en toda su vida.

Por eso, cuando vio a Cristian con un balazo en la cabeza, sintió que era el destino.

Contactó sin dudarlo a ese mismo equipo médico y les ofreció una suma exorbitante; finalmente aceptaron.

Sin embargo, por la forma en que Yago hablaba con ellos, parecía que se conocían.

Adrián respetaba mucho a Yago, refiriéndose a él siempre como «señor Yago».

Nerea sospechó en ese momento.

Dedujo que Yago representaba a Cristian.

Ese equipo médico, en realidad, estaba financiado por Cristian.

Usar el equipo médico que él mismo financiaba para borrarle su propia memoria...

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