Al escuchar las palabras confiadas y provocadoras de Carolina, Doris sonrió.
—Carolina, parece que la actuación te subió los humos, ¿eh? Ya estás pensando en cómo enseñarme.
—Lástima que no lo necesito.
En cuanto terminó la frase, los invitados que todavía estaban cautivados por el talento de Carolina volvieron en sí.
¡El enfrentamiento entre la heredera falsa y la verdadera estaba por reanudarse!
¡Qué interesante!
¡No habían venido a esta fiesta de bienvenida en vano!
¡Esto era demasiado interesante!
Carolina mantuvo su sonrisa impecable.
—¿No lo necesitas, Doris, o es que ya sientes que no tienes la capacidad para aprender?
—Si crees que por haber vuelto a la familia Palma ya no lo necesitas, esa no es una buena actitud. Uno no puede rendirse. El aprendizaje no tiene fin. Ya que tienes la oportunidad de aprender más talentos, ¿por qué desperdiciar una ocasión tan valiosa?
—Pero si quieres aprender y sientes que no puedes, puedo empezar por lo más básico, enseñándote lentamente lo que yo aprendí a los tres años.
Carolina enfatizó a propósito lo que había aprendido «a los tres años».
La indirecta era clara: a la edad y con la capacidad de aprendizaje de Doris, lo máximo a lo que podía aspirar era a aprender lo que ella ya sabía a los tres años.
Doris respondió con sarcasmo:
—Yo pensaba que, si te llamaban la artista de Solara, era porque tenías algún talento fuera de este mundo. Pero ahora veo que ese título que te han dado no es más que puro bombo entre ustedes.
Esa declaración fue tan arrogante que ofendió a varios de los jóvenes herederos y damas de sociedad, pues si Carolina no era considerada una artista, ¿entonces qué eran ellos, que no sabían nada?
—¡Es demasiado engreída!
—¡Exacto! ¿Quién le dio el valor para hablar así?
—La familia Villar, obviamente. ¿No vieron que Enrique parece bastante satisfecho con su futura nieta política?
—Si fuera como antes, cuando el señor Villar no estaba lisiado, casarse con él le daría derecho a presumir. Pero ahora que el puesto de heredero de los Villar es incierto, ¿no teme que tanta arrogancia se le vuelva en contra?

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