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Mi Marido Prestado romance Capítulo 548

Virginia no era tonta y entendió que la estaba insultando, pero en lugar de enojarse, miró el vientre de Eleonor con una sonrisa que no le llegaba a los ojos.

—¿Y tú ya encontraste a algún incauto que se haga cargo de ti y de ese bastardo que llevas en el vientre?

Si antes Virginia no estaba segura de si el hijo de Eleonor era de Iker o de Fabián, ahora lo tenía clarísimo.

Ese niño tenía que ser un bastardo.

Con lo obsesionado que estaba Fabián con Eleonor, si el hijo fuera suyo, ya la habría hecho su esposa de nuevo con bombo y platillo. Y si fuera de Iker, él no se habría ido al extranjero justo en este momento para acompañar a otra mujer a su revisión prenatal.

Vaya, vaya. Siempre con esa fachada de inocencia, pero con tantos hombres a sus espaldas. Y con esa panza, todavía sin saber quién era el padre.

Florencia explotó al oírla y estaba a punto de responderle con la misma moneda, pero Eleonor la detuvo. Ahora que Virginia tenía un nuevo estatus, con su identidad como la hija de los Estrada, podría causarle muchos problemas a Florencia con solo mover un dedo.

Sin embargo, Eleonor no le tenía miedo. Sonrió con una calma imperturbable.

—Esa pregunta deberías hacértela a ti misma, ¿no crees? —dijo—. No dejas de decir que el bebé es de Fabián, pero ¿acaso él lo ha reconocido? Virginia, me parece que la que necesita desesperadamente que alguien se haga cargo eres tú.

—¡Tú!

Virginia, rechinando los dientes de rabia, espetó:

—¡Eleonor, no te hagas la valiente! Por muy mal que yo esté, ahora soy una Estrada. Si quisiera que alguien se hiciera cargo de mí, ¡lo tendría mucho más fácil que tú!

Apenas terminó de hablar, un conocido playboy se acercó desde la distancia.

—¿Virginia?

El hombre, entre sorprendido y encantado, caminó directamente hacia ella. El susto fue tal que Florencia, por instinto, jaló a Eleonor para que retrocediera.

Mejor mantenerse lejos de ese tipo tan feo y desagradable. Su vida privada era incluso más caótica que la de Davi Rodríguez. No solo le gustaban las orgías, sino que le entraba a todo, hombres y mujeres por igual. Había estado involucrado en la muerte de una persona, pero su familia, los Espinoza, siempre le tapaba todo.

Eleonor tardó un segundo en reaccionar. Una vez que se estabilizó, Florencia le susurró al oído:

—Es Ismael Espinoza.

Fue entonces cuando cayó en la cuenta de que él era el heredero de los Espinoza con quien Alma Rodríguez había intentado obligarla a tener una cita a ciegas.

Virginia, con una expresión de asco y sin querer que Eleonor notara que conocía a Ismael, se dio la vuelta, llamó a Amelia y trató de irse. Desde que se supo que había sido reconocida por los Estrada, Ismael había intentado verla por todos los medios. Pero como no podía ni acercarse a la mansión Estrada, Virginia lo había evitado con éxito.

Ismael no podía dejar pasar la oportunidad de habérsela encontrado por casualidad.

—Virginia…

Sus ojos agudos notaron que el vientre de Virginia parecía un poco abultado, y al instante, loco de alegría, la sujetó del brazo.

—¿Estás embarazada? ¡Este bebé tiene que ser mío…!

Capítulo 548 1

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