Entrar Via

Mi Marido Prestado romance Capítulo 554

En internet, todo el mundo deseaba tener una amiga que las llevara a vivir a mansiones y a pasear en carros de lujo. ¡Ella ni siquiera había tenido que pedirlo!

Florencia, para que no se notara que estaba llorando, carraspeó y dijo con fingida arrogancia:

—Pues no tengo dinero para pagarte la renta, ¡es muy cara!

—¿Y quién te está pidiendo renta? —Eleonor notó su voz quebrada, pero no dijo nada—. Cancela el contrato de ese departamento ya. Con ese dinero que te ahorras, mejor ve juntando para la universidad de tu ahijada.

—¡Ya entendí! —respondió Florencia, y de pronto se dio cuenta de algo—. Oye, ¿y cómo sabes que es niña? ¿Te hiciste un ultrasonido a escondidas?

Si era una niña, el señor Rodríguez se iba a volver loco con su princesita. Benicio le había contado que Iker, con Eleonor, siempre había sido súper protector.

Eleonor tosió.

—Es un secreto.

Se lo había guardado hasta ese momento, pero al saber que Iker estaba por llegar, no pudo resistir la tentación de hacerse una revisión rápida a sí misma en el camino a casa. Cuando él llegara, podría preguntarle si prefería niño o niña.

—¡No me digas!

Florencia estaba eufórica. La molestia que sentía porque Iker había vuelto antes para robarle el mandado se disipó un poco. Con una sonrisa pícara, le dio un consejo:

—Ya que el señor Rodríguez se adelantó para darte una sorpresa, no lo decepciones. Acuérdate de ponerte la ropa que te di anoche, ¿eh?

Florencia no había llegado a Chalet El Roble Dorado con las manos vacías. Para Susana, había traído unos chocolates finos y una botella de vino espumoso sin alcohol. Y para Eleonor e Iker, había traído… lencería provocativa.

Capítulo 554 1

Capítulo 554 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado