Cuando Eleonor llegó al Chalet La Brisa Marina, Yolanda estaba en el jardín haciendo sus ejercicios de rehabilitación.
—Yolanda, hoy se nota que camina mucho más estable que la última vez —dijo Eleonor mientras se acercaba a sujetarla del brazo.
Yolanda sonrió y le dio unas palmaditas en la mano.
—Todo esto te lo debo a ti. Hace frío aquí afuera, ven, pasemos a la casa.
Apenas entraron a la sala, Simona venía bajando por las escaleras.
Llevaba un abrigo largo de color crema y el cabello recogido; al ver a Eleonor, su rostro se relajó.
—Ellie, ¿llegaste tan temprano?
—Hoy tengo el día libre, así que pensé en venir temprano para darle su tratamiento a Yolanda —dijo Eleonor.
Simona asintió con la cabeza.
La empleada trajo té y algunos bocadillos a la mesa de centro, y las tres conversaron un rato mientras merendaban.
Eleonor sacó todo su equipo y comenzó con los masajes terapéuticos de Yolanda. Simona se quedó observando un momento antes de ir a su estudio a trabajar.
Una vez que terminaron la sesión, Yolanda le pidió a la empleada que trajera un caldo especial de pollo que había estado cocinándose a fuego lento durante toda la mañana.
—Ellie, ¿sabías que la próxima semana la provincia entregará un Premio a la Innovación Tecnológica?
Yolanda le sirvió un plato de caldo y se lo entregó.
Eleonor lo tomó y dio un sorbo.
—He escuchado algo.
—El proyecto de los nuevos medicamentos del Grupo Rodríguez está nominado, y como tú eres parte del equipo principal de investigación, seguro te invitarán, ¿verdad?
—Sí, Iker lo mencionó hace un par de días —Eleonor dejó el plato en la mesa—. Pero no me entusiasman mucho ese tipo de eventos, tal vez solo haga acto de presencia y me vaya.
Yolanda iba a decir algo más cuando la empleada entró apresurada.
—Señora, el señor Rodríguez está aquí.
Eleonor miró hacia la puerta un poco sorprendida. Iker entró vestido con un abrigo oscuro, cargando un par de cajas con fruta.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Eleonor poniéndose de pie.
Iker se acercó y primero le entregó la fruta a la empleada.
—La abuela Susana me pidió que trajera estas frutas. Dice que acaban de ser cosechadas de la finca.

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