Entrar Via

Mi Marido Prestado romance Capítulo 769

Al día siguiente, cuando el reloj biológico despertó a Simona, la mañana estaba envuelta en una densa niebla.

Después de arreglarse, bajó a desayunar. La empleada, conociendo su rutina, le colocó en silencio una taza de café negro a su derecha.

Amanda le entregó una carpeta y se quedó de pie a un lado, repasando la agenda.

—El representante del proyecto de la fundación benéfica en Aguamar confirmó la reunión para pasado mañana a las diez de la mañana. Ya le envié la ubicación por mensaje.

—Entendido.

Simona bajó la mirada para revisar los documentos.

—¿Y en cuanto al Grupo?

—Los hoteles a nombre de la señora Violeta Estrada quieren discutir una colaboración para la gala benéfica anual. Les agendé una cita para el día siguiente a las diez y media.

Simona asintió, golpeando suavemente la carpeta con el dedo índice en señal de aprobación.

Luego la cerró y se la devolvió a Amanda.

Yolanda Vázquez apareció desde el pasillo del ascensor apoyándose en un bastón.

Poco a poco, ya casi no necesitaba la silla de ruedas.

Se sentó a la mesa y, al ver que su hija ya había dejado los cubiertos, preguntó con tono maternal:

—¿Ya terminaste? ¿Segura que comiste bien?

—Quedé perfecta, mamá.

Simona sonrió con resignación y le hizo una seña a Amanda para que la esperara en el auto.

—Mamá, mañana tengo que hacer un viaje a Aguamar. Debo revisar el proyecto de la fundación y, de paso, aprovecharé para visitar a la abuela.

Los abuelos de la familia Estrada se sentían mucho más cómodos en su antigua residencia, así que Simona había organizado su traslado hace algunas semanas.

—Me parece muy bien.

Yolanda tomó el desayuno que le ofrecía la empleada.

—Tu abuela lleva días preguntando por ti, dice que la tienes muy abandonada.

—Regresaré en cuanto termine con el trabajo.

Simona miró la hora y se puso de pie.

—Me voy a la oficina.

—Espera —la detuvo Yolanda.

—Este viaje... ¿crees que la familia Fonseca intente buscarte de nuevo?

—No lo harán.

El tono de Simona fue categórico.

—Ya dejé las cosas claras con el señor Fonseca. No volverán a molestarnos.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado