Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 457

Alcira se desmayó al instante.

Nanette también se sobresaltó por un segundo.

Pero no tardó en recuperar la compostura.

Sabía que para liderar no se puede ser blando. Sin una mano firme, era imposible que alguien tan joven lograra mantener a flote el club nocturno más exclusivo y peligroso de San Lirio.

Más aún en un lugar como ese, donde se codeaba la peor calaña de la ciudad.

Mantener a todos a raya era ley de vida o muerte.

Por eso, cuando los matones sacaron las navajas y se prepararon para ejecutar la orden, Nanette ni siquiera parpadeó.

Fue Noel quien se giró repentinamente hacia ella.

Y bloqueó por completo su campo de visión.

—No deberías ver esto.

—¿Por qué? —preguntó ella.

—Va a asustar a nuestro bebé.

—Mi bebé no es un miedoso.

De repente, alguien entró a la oficina dando un grito desgarrador:

—¡Alto!

Esa voz...

Nanette asomó la cabeza por detrás de los anchos hombros de Noel.

Resultó ser alguien muy conocido.

Irene también se sorprendió al ver a Nanette.

Pero no había tiempo para los reencuentros, así que rápidamente se lanzó a abogar por la chica que yacía inconsciente en el piso.

—¡Jefe, por favor! ¡Tenga piedad de ella!

Irene venía corriendo y aún le faltaba un poco el aire.

Xavier la barrió con la mirada.

—¿Irene Mera?

—Sí, soy yo. Es un honor que me recuerde.

—Por supuesto que te recuerdo —dijo Xavier, y un atisbo de sonrisa se dibujó en sus labios—. Después de todo, eres una de nuestras mejores chicas y la favorita de Galileo Godoy. Ese tal Godoy ha dejado una verdadera fortuna en nuestras mesas solo por ti.

Sus palabras eran dardos envenenados.

Pero para Irene, ya no significaban nada.

Había escuchado insultos mucho peores; diez o cien veces peores.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó