Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 691

La última frase de Noel logró captar por completo la atención de Sabina Prieto.

—Nanette, ¿te vas a ir de San Lirio?

Nanette titubeó:

—Yo...

—Sí —interrumpió Noel—. Lo dijo ella misma. Dijo que se llevaría a Melba y a Tina lejos de San Lirio.

—¿Qué? —El corazón de Sabina se encogió de dolor—. Nanette, mi niña, ¿por qué quieres irte? Nunca me habías mencionado nada de esto. ¿Tienes idea de lo mucho que nos duele escucharlo a tu padrino y a mí? Quintín movió cielo y tierra, tragándose su orgullo para pedir favores y quedar endeudado con un montón de gente solo para arreglar los papeles de Tina y conseguirle un buen colegio. ¿Cómo puedes decir que te vas así, de buenas a primeras? ¿Qué va a ser de nosotros?

Melba no tardó en salir en su defensa.

—Señorita, ¿cómo se le ocurre pensar en algo así? ¿Acaso no se está bien aquí? Hay tanta gente que la adora, ¿por qué la repentina urgencia de marcharse?

Sabina dejó escapar un suspiro tembloroso.

—Y yo que creía que por fin teníamos una ahijada, alguien que sería nuestro consuelo en estos años... Pero ya veo que me equivoqué. En fin, se me ha quitado por completo el apetito. Melba, me retiro.

Melba trató desesperadamente de disculpar a Nanette.

—Por favor, señora Sabina, no se lo tome a pecho. En el fondo sigue siendo una niña, a veces dice cosas sin pensarlas.

Pero sin importar lo que dijera Melba, Sabina estaba decidida a irse.

A Nanette le daba vueltas la cabeza.

«¡Este hombre! ¡¿Cómo se atreve a venir y delatarme así?!»

—¡Madrina! —Nanette pataleó, presa de la desesperación—. No es lo que crees...

—No me llames madrina. Si ya estás planeando irte y ni siquiera tuviste la decencia de avisarme, es obvio que nunca me consideraste como tal.

Sabina se puso el abrigo, tomó su bolso y, efectivamente, se marchó.

Gael salió corriendo tras ella.

—¡Madrina! ¡Yo la llevo!

Mientras esperaba a que Gael trajera el auto, Sabina lo miró de reojo.

—¿Y tú por qué me llamas madrina?

—Porque la madrina de Nanette también es mi madrina —respondió Gael con una sonrisa.

Sabina le dedicó una última mirada cargada de decepción a Nanette.

—Ella nunca me ha visto realmente como su madrina. Fuimos nosotros los que nos hicimos ilusiones tontas.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó