Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 692

Tras decir esas palabras, Noel se marchó sin una pizca de remordimiento ni vacilación.

Nanette se quedó plantada en la inmensa sala durante largo rato, hasta que finalmente dejó que sus lágrimas de frustración rodaran por sus mejillas.

Al ver el lugar tan vacío, sintió un hueco en el pecho.

La expresión de dolor con la que Sabina se había marchado volvía a su mente una y otra vez, hundiendo a Nanette en un mar de culpa.

Mientras tanto, afuera de la casa, el auto de Gael no se había movido ni un centímetro.

En el asiento del copiloto, Sabina ya no lucía ni remotamente triste; de hecho, tenía una sonrisa traviesa en los labios.

Al ver acercarse a Noel, ambos se bajaron del auto.

A pesar de la artimaña, Sabina no pudo evitar mostrar algo de preocupación.

—Noel, ¿no crees que se nos fue la mano? Nanette está embarazada, no es bueno que le demos estos disgustos. Podría hacerle daño al bebé.

El rostro del hombre reflejó una leve pero genuina inquietud.

—No me dejó otra opción.

Gael soltó una carcajada.

—Hay que reconocerlo, Noel, para evitar que se vaya eres un zorro astuto capaz de cualquier cosa. Convenciste a media casa de participar en tu obrita de teatro. Si no me hubiera dado cuenta de un par de detalles en medio del drama, hasta yo me lo habría creído.

Noel esbozó una sonrisa cargada de frustración.

—Si ella no quiere que me acerque, lo respetaré. Pero tenía que asegurarme de arrancar de raíz cualquier idea de abandonar San Lirio.

—¿Estás seguro de que este teatrito va a funcionar? —preguntó Gael.

—No lo sé. Todo depende de cuánto valore su relación de madre e hija con la señora Sabina.

Justo en ese momento, el teléfono de Sabina comenzó a sonar.

Al mirar la pantalla, soltó un gritito ahogado. Era Nanette.

—¡Ay, Dios mío! ¿Qué hago? ¿Le contesto?

—Todavía no —le aconsejó Gael—. Déjala sufrir un poco hoy. Mañana será otro día.

A Sabina le dolió el corazón.

—Me siento terrible haciéndole esto...

Gael le pasó un brazo por los hombros.

—Madrina, el que no arriesga, no gana. ¿O acaso prefiere que Nanette empaque sus cosas y se vaya de San Lirio?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó