Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 798

Venancio se tomó un momento antes de dejar escapar un profundo suspiro.

—Quiero que nos divorciemos lo antes posible.

Camila sintió que le faltaba el aire y sus palabras salieron cargadas de veneno.

—¡Venancio Lenso! ¿Qué te crees que soy? ¿Alguien con quien te casas y te divorcias cuando te da la gana?

Venancio no se contuvo y contraatacó.

—No vengas a dártelas de niña rica ofendida conmigo. Antes de esto, por más crueldades que me escupieras, yo seguía intentando ser un buen marido y... y hasta un buen padre.

»Pero ahora, para mí, ya no eres absolutamente nada. ¡Así que bájate de tu nube y háblame con respeto!

Las manos de Camila se cerraron en puños apretados bajo las sábanas.

—Vaya, qué rápido te quitas la careta.

—¿Y qué esperabas? ¿Que actuara como si nada hubiera pasado y siguiéramos fingiendo ser el matrimonio perfecto ante los demás? —exclamó Venancio, luchando por contener la furia—. ¡No puedo hacerlo!

El aire en la habitación parecía haberse congelado; la tensión era asfixiante.

Una atmósfera cargada de pólvora en la que una sola chispa bastaría para hacerlo volar todo en pedazos.

Al final, Venancio cedió un poco.

—Hagamos esto: firmamos los papeles del divorcio en secreto. Mantendremos a nuestras familias al margen por un tiempo, y cuando encontremos el momento adecuado, se lo diremos.

Al ver que ella guardaba silencio, añadió:

—¿O prefieres seguir con el acuerdo original y esperar dos años para divorciarnos?

Pasó mucho tiempo antes de que la mujer en la cama volviera a hablar.

—¿Y qué pasa si ya no quiero divorciarme?

El rostro de Venancio se endureció.

—¿De qué estás hablando?

—Dijiste que los sentimientos se pueden cultivar, ¿no? Pues resulta que ahora quiero intentarlo.

Los ojos de Venancio se volvieron gélidos.

—Ahora soy yo quien te pregunta: ¿Qué te crees que soy?

»Intenté hablar contigo mil veces, me esforcé por cumplir mi papel de esposo. ¿Y tú qué hiciste? Ignoraste cada uno de mis intentos y me tachaste de tener segundas intenciones.

»Durante todo este tiempo, arrastraste mi dignidad por el suelo.

»Yo, Venancio Lenso, jamás me había humillado tanto ante nadie... ¡hasta que te conocí, Camila!

»Pero se acabó. Ya no quiero seguir con esto.

»¡Así que bájate de esa nube! ¡Entre nosotros ya no hay nada que salvar!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó