Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 965

—¡Ejem, ejem!

Las dos toses fingidas obligaron a Nanette a esconder la cara contra el pecho de Noel, muerta de la risa.

Venancio se acercó meneando la cabeza con aire de reproche.

—Noel, te veo un poco impaciente, ¿no crees? Estamos presentes. Además, recuerda que Nanette todavía está en su cuarentena postparto. Cuidado con esos impulsos.

Noel soltó una carcajada.

—Llevo resistiendo tanto tiempo, ¿crees que no puedo aguantar un poco más?

Xavier salió de la habitación del bebé.

—Noel, has cambiado.

Noel guio a Nanette hacia el sofá, tomando su mano, y se sentaron juntos.

—¿En qué he cambiado?

—Te has vuelto un romántico empedernido a escondidas.

Venancio soltó una risotada estridente.

—Tal vez no cambió, simplemente siempre fue un cursi que se hacía el rudo. Pero como no estaba con Nanette, tenía que fingir que no le importaba nada.

Se giró hacia ella.

—Dime la verdad, Nanette, ¿no te harta que tu esposo sea así?

Nanette se acurrucó con gusto bajo el brazo de Noel.

—A mí me encanta que sea así. Lo amo en todas sus facetas.

Venancio se quedó sin habla por un segundo.

—Vale, hagan de cuenta que no dije nada.

Y para rematar, y justo en sus narices, Noel le dio un beso tierno en la mejilla a su mujer, a modo de recompensa por su lealtad.

Después de bromear un rato, Xavier sacó un sobre grueso de papel manila y se lo entregó a Nanette.

—Un regalo de bienvenida para mi ahijado.

Llena de curiosidad, Nanette quiso abrirlo de inmediato.

Pero Xavier levantó una mano.

—Ábrelo cuando nos vayamos.

Venancio, por su parte, le extendió un sobre más pequeño.

—El mío.

Nanette decidió no abrirlos en ese momento.

—Se los agradezco muchísimo a los dos.

Xavier se puso de pie, ajustándose la chaqueta.

—Ya vi al niño y entregué el obsequio. No interrumpimos más su burbuja de amor.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó