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No Ruegues, No Sirve romance Capítulo 112

German alzó la mirada. Su expresión era tan impasible como siempre.

—Vamos —respondió secamente.

***

El inmenso salón de banquetes estaba repleto de celebridades y miembros de la élite más influyente del país.

La subasta de esa noche tenía fines benéficos, y los artículos en puja eran joyas y colecciones privadas donadas por los mismos invitados.

Antigüedades, obras de arte clásicas, piezas artesanales de renombre. Todo el dinero recaudado iría directo a una fundación para costear cirugías de niños con labio leporino de escasos recursos.

Los invitados fueron ocupando sus asientos.

El suave roce de las sillas contra la alfombra llenaba el ambiente, mientras la brisa marina se colaba por los ventanales, trayendo consigo un ligero aroma a sal.

Julia y Adrián Silva estaban sentados en la cuarta fila. Cuando las pantallas del escenario se encendieron, el murmullo de las conversaciones comenzó a disiparse.

—Damas y caballeros, bienvenidos a la Subasta Benéfica Horizonte.

La voz del subastador resonó en la sala. Las luces se atenuaron drásticamente, dejando solo un par de reflectores apuntando al podio.

Comenzaron a presentar los primeros lotes, y las ofertas no se hicieron esperar.

Adrián giró un poco la cabeza al notar que Julia se veía algo pálida.

—¿Te sientes mal? —preguntó en voz baja.

—No —negó ella—. Tal vez el ambiente está un poco pesado.

Él le alcanzó su vaso con agua fresca.

—Debe ser el cansancio.

Julia lo tomó, dio un pequeño sorbo y volvió a fijar la vista en el escenario.

Los primeros artículos se subastaron sin mayores sorpresas.

Pinturas de paisajes antiguos, jarrones de porcelana fina y un collar de rubíes antiguo. Todo se vendió dentro de precios razonables, con aplausos moderados y un ambiente más bien tranquilo.

Hasta que el subastador retiró la tela de terciopelo de la siguiente pieza.

Julia sintió cómo Adrián se tensaba a su lado. El hombre, que hasta hace un segundo estaba recostado perezosamente en su silla, se inclinó hacia adelante.

—El siguiente lote —anunció el presentador— es una antigua pulsera de cuentas preciosas. Un diseño exquisito con jade esmeralda y un delicado dije de flor en turmalina rosa. Una pieza de elegancia y buena fortuna, en perfectas condiciones. Ideal para la dama distinguida.

Julia miró la joya en la pantalla y luego a su acompañante.

Capítulo 112 1

Capítulo 112 2

Capítulo 112 3

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