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No soy tu señora… soy tu error romance Capítulo 2

Poco a poco, su ambición fue creciendo. Quería más; se negaba rotundamente a regresar a ese agujero de miseria.

Mientras los demás jóvenes salían a divertirse, ella se encerraba en la biblioteca todo el día. Adelantó materias, ganó medallas de oro a una edad temprana y arrasó con casi todos los premios académicos. Para cuando sus compañeros se graduaban y se preparaban para heredar los negocios familiares, ella ya había hecho prácticas en corporaciones importantes y obtenido resultados tan brillantes que le llovían ofertas de trabajo envidiables.

Pero no era suficiente... Ella quería mucho más que eso.

Hasta que un día, en una gala, se cruzó con Leonardo Yáñez. El hombre irradiaba superioridad, rodeado por la multitud como si fuera el centro del universo. Las mujeres que lo acompañaban también gozaban de ese mismo estatus.

En ese instante, tomó la decisión de convertirse en la mujer que estuviera a su lado, la única digna de acompañarlo.

A partir de entonces, Silvana comenzó a orquestar encuentros casuales y logró entrar a trabajar en su empresa como su secretaria. El inicio de su relación parecía sacado de sus mejores sueños; su único objetivo era entrar a la alta sociedad.

Sin embargo, después de la boda, la ternura y atenciones de Leonardo la fueron ablandando. Se acostumbró a él y terminó enamorándose perdidamente.

Ante los medios, eran la pareja perfecta. Y Silvana también lo creía.

Hasta que, hace dos semanas, encontró la foto de una mujer escondida en lo más profundo de la billetera de Leonardo. Ese fue el detonante de su guerra fría.

Silvana se llenó de celos enfermizos. Su desesperación por encontrar cualquier otra pista finalmente hizo estallar la furia de Leonardo.

Ese mismo día, él se fue de viaje de negocios. Durante esta última quincena casi no habían cruzado palabra. Silvana pensó que él también estaría dudando y extrañándola, así que decidió tragarse su orgullo y darle una excusa para que pudieran volver a ser los de antes. Jamás imaginó que él había pasado toda esta quincena con Victoria...

Y ahora, con el escándalo a la vista de todos, le exigía a ella, la esposa oficial, que saliera a limpiar su imagen. Todas esas cosas románticas que hacían las parejas normales, Leonardo se las estaba dando a Victoria.

El corazón de Silvana cayó en un abismo de hielo, latiendo con un dolor tan agudo que apenas le permitía respirar.

Era cierto que ella había buscado una vida llena de comodidades, pero también era cierto que amaba profundamente a Leonardo.

Exhaló un largo suspiro, cerró los ojos y salió de la aplicación.

Capítulo 2 1

Capítulo 2 2

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