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No Tan Bruja romance Capítulo 1031

Nina quería seguir explicando, pero Benito la detuvo presionando su hombro con firmeza.

—Quiero hablar a solas con él.

Nina deseaba con toda su alma no tener que preocuparse por esto.

—Está bien, platiquen ustedes, yo me adelanto.

Benito señaló hacia la habitación interior con una mano.

—Ve a descansar.

Nina puso cara de total desagrado:

—Hermano, no tengo sueño ahorita.

Benito fue contundente:

—Tienes sueño.

Nina se quedó sin palabras.

¿Quién inventó a esa extraña criatura llamada «hermano mayor»? Era una tortura absoluta para ella.

Así que Nina le lanzó una señal de auxilio a Máximo, como diciendo: «¿Puedo escaparme? Todo depende de ti».

Si fuera cualquier otra persona, Máximo tal vez no le habría tenido tanta consideración. Pero tratándose del hermano de Nina, no podía faltarle al respeto.

Además, por la interacción entre Nina y Benito, no era difícil notar que la relación entre los hermanos era bastante buena. Eso indicaba que, en el corazón de Nina, Benito era un hermano digno de respeto; de lo contrario, ella no se comportaría de manera tan dócil.

—Nina, yo también creo que a esta hora te caería bien una siesta reparadora.

Nina se quedó muda.

Pensó que Máximo se pondría de su lado, pero en el momento crítico, la dejó sola.

Bajo la doble presión, Nina no tuvo más remedio que entrar de mala gana a la habitación que su hermano le había asignado.

Quizás porque la cama de la suite presidencial era demasiado cómoda, no pasó mucho tiempo antes de que se quedara dormida abrazada a la almohada.

En la sala de la suite, Máximo y Benito ya habían despachado a sus respectivos guardaespaldas.

Benito examinó a Máximo de arriba abajo por un momento antes de romper el hielo.

—Máximo Corbalán, he oído mucho sobre ti.

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