Benjamín soltó una tos discreta, recordándole a Blanca que cuidara lo que decía.
Él sabía que Blanca había tenido ilusiones con el señor Máximo desde niña, pero en la mente de Máximo, Blanca no tenía ningún valor, ni existía.
Y mucho menos ahora que el señor Máximo había traído a casa a la chica que le gustaba. Que Blanca intentara meter su cuchara en este momento era no tener ni pizca de sentido común.
Nina Villagrán le echó un vistazo a Blanca y luego se giró hacia Máximo Corbalán:
—¿Ella es doctora de aquí o es sirvienta?
Blanca no esperaba que esa tal Nina tuviera una boca tan odiosa.
—No soy doctora.
—¿Entonces eres sirvienta? —replicó Nina.
Blanca casi se va de espaldas del coraje. Justo cuando iba a defenderse, Máximo le arrebató la palabra.
—Se llama Blanca, es hija de una empleada de la casa.
Máximo no mentía.
Aunque la mamá de Blanca ya se había jubilado por salud, antes de eso, efectivamente trabajaba como empleada doméstica en la Mansión Corbalán.
—Ah, ya entiendo —dijo Nina como si se le prendiera el foco—. La hija de la sirvienta.
Benjamín tuvo que aguantarse la risa.
Como se esperaba de la chica que el señor Máximo había elegido; no era ninguna dejada.
Blanca jamás imaginó que ella, una mujer de negocios exitosa y ejecutiva agresiva, algún día sería etiquetada simplemente como «la hija de la sirvienta».
Incluso si su madre había servido en la familia Corbalán, era una empleada con estatus, nivel y cierto poder. ¿Quién se creía esa mocosa llamada Nina para hablarle con esa arrogancia desde las alturas?
A Nina le importaba un comino lo que Blanca estuviera pensando; ella iba al grano.
—Si hay conexión directa o no entre la facultad de biociencias y la de medicina no es el punto. El punto es cómo resolver el problema que tenemos enfrente lo antes posible.
Volvió a mirar al Dr. Ledesma:
—¿Cuál es el plan médico actual?
El Dr. Ledesma no quería responderle a una niña ignorante.
Pero como Máximo estaba presente, dijo la verdad:



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No Tan Bruja