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No Tan Bruja romance Capítulo 338

Debido a que Yeray fue herido de bala, el vehículo perdió el control rápidamente. La enorme camioneta rodó varias veces por la carretera de manera aparatosa.

Yeray tuvo la mala suerte de salir volando del vehículo. Su cabeza golpeó contra el pavimento y la sangre que manaba tiñó su visión de rojo. En ese momento, solo tenía un pensamiento:

«¡Se acabó!».

Ese disparo le había dado en el corazón. Probablemente dejaría este mundo en poco tiempo. Pero la señorita Villagrán seguía atrapada en el coche. Esas personas, que venían preparadas, seguramente amenazarían su vida esta vez. ¿Por qué no había llegado aún el señor Máximo?

Que él muriera no importaba. Pero si la señorita Villagrán moría, ¿lo culparía el señor Máximo por no haberla protegido bien?

Mientras Yeray yacía como un cadáver al borde de la carretera esperando la muerte, vio a través de su visión ensangrentada una delgada sombra negra salir de la SUV. Esa persona llevaba una afilada katana en cada mano. Bajo la luz de la luna, el acero despedía un brillo gélido y aterrador.

Entre cortes y estocadas, los asesinos que intentaban acercarse caían como moscas. El corazón de Yeray se contrajo bruscamente.

Ese demonio con las katanas, ¿era la señorita Villagrán?

Se obligó a sí mismo a no desmayarse. Intentó levantarse con las pocas fuerzas que le quedaban, pero descubrió que su cuerpo ya no le respondía. Solo su consciencia le advertía que le quedaba poco tiempo.

Un cañón oscuro apuntó a la nuca de la señorita Villagrán. Yeray quiso advertirle, pero de su garganta solo salieron sonidos roncos y ahogados.

Capítulo 338 1

Capítulo 338 2

Capítulo 338 3

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