—Nina, vengo a pedirte que me salves el pellejo.
En el cuarto piso del Tecnoparque Global, dentro del vestidor del equipo MRX.
Claude colocó un uniforme del equipo, preparado de antemano, frente a Nina.
—Si no me ayudas, el MRX va a perder hoy, sin duda.
Nina se cruzó de brazos, ignorando olímpicamente el uniforme que Claude le extendía.
—Claude, esta propuesta es demasiado repentina.
—Primero, no soy miembro del MRX, así que no es apropiado que compita representándolos.
—Además, llevo mucho tiempo sin tocar el juego y no estoy familiarizada con la coordinación ni el estilo de los otros miembros.
—Incluso si me obligas a subir al escenario, solo iría a hacer bulto. ¿No te parece que te estás tomando esto muy a la ligera?
Claude le puso el uniforme a la fuerza en las manos.
—¿Quién dice que no eres miembro del MRX?
—Métete a la página oficial y checa la biografía del equipo; el primer nombre que aparece es el tuyo.
—No se te olvide que tú fuiste quien le puso el nombre al equipo.
Esto se remontaba a una etapa en la que Claude y Nina se conocieron en el pasado.
En aquel entonces, Claude era muy joven y no tenía noción de formar un equipo profesional.
Simplemente le gustaban los videojuegos.
En sus ratos libres, armó un grupo amateur con tres o cuatro amigos que pensaban igual.
Su mayor diversión diaria era usar su altísimo nivel técnico para arrasar en el juego y aplastar a los oponentes.
Conforme la fama del equipo crecía, la popularidad de Claude en el círculo *gamer* aumentaba como la espuma.
Como Claude tenía un gran sentido de equipo y sus tácticas eran bastante mañosas, durante mucho tiempo fue prácticamente invencible.
Incluso a los equipos profesionales les costaba mucho trabajo ganarle una partida a la escuadra de Claude.
Hasta que apareció «Nótt» y Claude se topó con pared.
¿Quién era Nótt? Pues Nina, claro.
En ese entonces, Claude no conocía la verdadera identidad de Nina.
Solo sabía que ese jugador con el nombre de Nótt era un enfermo del juego.
Claude sentía que la palabra «enfermo» era la más adecuada para describir a Nótt.
En las pocas veces que se enfrentó a Nina, Claude fue aplastado brutalmente en casi todas las partidas.
Esa sensación de choque entre titanes despertó el espíritu competitivo de Claude.

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